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Cómo afrontar el divorcio de tus padres cuando eres adulto
Cómo afrontar el divorcio de tus padres cuando eres adulto

PADRES DIVORCIADOS

Cómo afrontar el divorcio de tus padres cuando eres adulto

¿Cómo afrontar el divorcio de tus padres durante la madurez de la mejor manera posible?

¿Cómo superar un divorcio cuando eres adulto?¿Cómo superar un divorcio cuando eres adulto?

Los divorcios son siempre un tema complicado tanto para la pareja como para los hijos, no importa la edad que tengamos. Sin embargo, es verdad que siendo niños o adultos podemos ver las cosas desde un punto de vista distinto y ser más o menos empáticos con nuestros progenitores.

Cómo reaccionar

A diferencia de los niños, los adultos aprendemos a controlar y redirigir nuestras emociones. Es por eso que, aunque el tema nos pille por sorpresa, debemos actuar del modo más positivo posible tanto para nuestros padres como para el bien de la familia. Si tenemos hermanos menores de edad es conveniente que demos ejemplo comportándonos del modo más correcto posible.

No obstante, a veces es difícil controlar las emociones y puede que nos dé por alzar la voz o ponernos sentimentales, porque nos sentimos engañados o confundidos. Si eso sucede, y como somos personas adultas, siempre podemos pedir disculpas posteriormente y alegar que nos sentíamos realmente sorprendidos por la situación.

En otros casos puede que te imagines que algo no va bien entre tus padres. Quizás están más distanciados o no se llevan tan bien como solían. Una buena opción es preguntarle a tu padre o a tu madre si todo marcha bien. Puede que quieran confiarte tus sentimientos o bien que no lo hagan para no preocuparte. No te sientas traicionado, lo están haciendo porque no quieren herirte.

Intenta no posicionarte de un lado ni del otro. Ambos son tus padres y te quieren en la misma medida, por lo tanto, si te lo cuentan juntos o por separados solo prueba de ser lo más empático posible para entenderlo tanto al uno como al otro, ya que pocos días antes formabais todos parte de la misma familia y aunque se separen aún lo seguiréis siendo. Como hijos debemos intentar ser lo más comprensibles que podamos, ya que durante toda nuestra vida nuestros padres han sido nuestro mayor apoyo y, ahora en la madurez, somos consciente de que el matrimonio no es fácil y que cada pareja es diferente.

A veces, lo mejor es separarse y hay que entenderlo A veces, lo mejor es separarse y hay que entenderlo

Cómo comportarse después del divorcio de tus padres

Quizás te sientas triste porque el que creías ser una pareja perfecta se ha roto. Sin embargo, no debes distanciarte de tu familia, ya que ésta no tiene porqué separarse. Si tus padres han firmado el divorcio de modo amistoso, seguramente os sigáis viendo todos en celebraciones familiares o fechas señaladas.

Por el contrario, si prefieren no volver a verse o coincidir lo menos posible, deberás aprender a repartir tu tiempo a partes iguales. Aunque te lleves mejor con uno que con el otro, al ser adulto aprenderás a disfrutar de la compañía de ambos de modos distintos y así los conocerás un poco mejor como individuos y no solamente como padres o un bloque unitario como es el matrimonio.

Intenta no crear barreras entre ninguno de ellos, porque seguramente ambos hayan sufrido durante todo el proceso de la ruptura. Debes comprender que para ellos seguramente no ha sido nada fácil romper su unión después de tantos años y que no quieren hacerte daño ni a ti ni a ninguno de tus hermanos.

Todos hemos tenido pareja o hemos vivido el matrimonio y sabemos que no es nada fácil. A veces funciona y otras no. Cuando se rompe una pareja es un momento muy duro y nuestros padres estarán pasando un momento muy duro y no les será nada fácil reconocer que su matrimonio no ha funcionado. Esto puede ser muy frustrante, así que debemos ser comprensivos y serles un gran punto de apoyo.

Como adultos tenemos que entender a nuestros padres Como adultos tenemos que entender a nuestros padres

Será tu tarea como persona adulta tratar con aquellos miembros de la familia que se sientan más emocionales al respecto, haciéndoles entender que vuestros padres están haciendo lo mejor para ellos y que no debemos interceder en su felicidad. Que se separen no significa que no podamos disfrutar de ambos por separado y, quizás, algún día consiguen llevarse mejor y encontrarse en la misma habitación para celebrar una fecha señalada en conjunto.

Por eso, como adultos es nuestro momento de apoyar a nuestros padres y ayudarles a superar este duro trance para que puedan retomar su vida y encontrar de nuevo la felicidad. Como hijos les debemos todo y aunque su matrimonio no haya funcionado y eso nos apene mucho, siempre estaremos juntos de un modo u otro.

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