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El divorcio en la vejez: cada vez más habitual
El divorcio en la vejez: cada vez más habitual

PLANES DE SEPARACION

El divorcio en la vejez: cada vez más habitual

Hasta hace pocos años el divorcio no estaba bien visto en la sociedad, pero la moda ha ido cambiando y actualmente empieza a extenderse entre generaciones más longevas.

Vivimos en una sociedad que evoluciona y cambia a marchas forzadas. Por eso, es normal que las generaciones más antiguas se sorprendan ante muchas de las cosas que suceden hoy en día, puesto que en su tiempo hubiesen sido, quizás, impensables. Sin embargo, la mayoría de estos cambios son a mejor y cada día son más las personas de la tercera edad que, pese a no ser de las generaciones más jóvenes, se apunta a los cambios actuales con tal de mejorar su vida y ser más felices.

Antiguamente casarse implicaba estar con esa persona el resto de sus vidas, independientemente de si se habían casado muy jóvenes o casi sin conocer nada el uno del otro. Antaño llegados los veinte años uno debía casarse y tener hijos, ya que hacer lo contrario era objeto de crítica, sobre todo entre las mujeres, y no se concebía la vida de otra manera. No obstante, en la actualidad, tanto hombres como mujeres pueden escoger cuándo casarse o si desean el divorcio, es decir, romper la relación cuando lo consideren más oportuno, incluso en la tercera edad, por el bien de ambos.

Muchas parejas de ancianos no ven con buenos ojos el divorcio por sus creenciasMuchas parejas de ancianos no ven con buenos ojos el divorcio por sus creencias
 

Así pues, anteriormente se aguantaban muchas más cosas en la pareja porque debían permanecer unidos hasta el resto de sus días. La falta de independencia económica de las mujeres, ya que la mayoría eran amas de casa y no trabajaban fuera del hogar y dependían económicamente del marido, hacía que fuesen incapaces de tener las herramientas para hacer factible el divorcio y empezar una nueva vida por su cuenta. El marido, por otro lado, se sentía obligado a cuidar y mantener a su mujer, haciendo que quizás tampoco considerase el divorcio por esta causa o por lo que podía decir la sociedad de él.

Los tiempos cambian: el divorcio en la tercera edad

Por suerte, los tiempos han cambiado. Por eso, cada vez son más las personas de generaciones anteriores a las más jóvenes que se atreven a consolidar su divorcio, incluso encontrándose en la vejez. Puede que durante las épocas anteriores no se hubiesen atrevido a hacerlo por miedo o por el qué dirán, pero a día de hoy el divorcio se considera la mejor opción cuando una relación no funciona y ambas personas no se sienten felices y completas en las mismas.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que a partir del momento de su separación los dos deberán ser independientes a nivel económico, por lo que muchas mujeres en la vejez quizás dependan económicamente de sus hijos, si sus pensiones no son lo suficientemente altas como para hacer que puedan vivir por su cuenta. Además, es posible que la pareja, al ser de otra generación, no llegue a comprender cómo, después de tantos años, la persona que ha sido su compañera de vida quiera terminar con su matrimonio.

Hay muchos motivos psicológicos detrás de la negativa de divorcio en la vejezHay muchos motivos psicológicos detrás de la negativa de divorcio en la vejez
 

Posiblemente, el proceso de aceptación del divorcio en la vejez sea también complicado para los hijos, el resto de familiares, amigos y conocidos. Estamos muy acostumbrados a ver cómo se rompen las relaciones de personas jóvenes, pero no tanto en cuanto a aquellas que se encuentran en la vejez. No obstante, esto no significa que ellos no puedan tener problemas de pareja y que quieran terminar la relación, si esta no funciona y no les hace felices.

Como habrán pasado muchos años juntos serán muchos los bienes materiales y los recuerdos sentimentales que habrán compartido. Por eso, a la hora de pensar en el divorcio en la vejez es importante tener en cuenta todos estos factores. La ayuda de los seres queridos también será crucial a la hora de solucionar todos estos posibles conflictos, así como el apoyo incondicional que necesitarán ambas partes durante y después del proceso de divorcio.

Al encontrarse en la vejez, puede que su salud no pase por el mejor momento. Así pues, tanto la pareja que rompe la relación como las personas que les quieren y les rodean deberán tener en cuenta su estado de salud con tal de determinar si necesitarán apoyo en el hogar a la hora de realizar las tareas o con tal de ser autosuficientes, sin que esto presente un riesgo para ellos. Muchas personas, en la vejez, deciden no divorciarse con tal de tener a alguien con quien compartir los últimos años de su vida. Sin embargo, si la relación es inaguantable para uno de ellos o no se siente feliz y completo, a veces es mejor terminarla y seguir cada uno por su lado, aunque no les queden muchos años más por vivir.

El apoyo de los hijos es clave a la hora de llevar a cabo el divorcioEl apoyo de los hijos es clave a la hora de llevar a cabo el divorcio
 

Algunas de las causas por las cuales la gente de la tercera edad puede desear el divorcio es la larga esperanza de vida, que hace que en la actualidad vivamos durante más años, el hecho de que la pareja cambie, es decir, que con los años se convierta en alguien más testarudo, negativo o gruñón (tanto él como ella) y el hecho de que los hijos abandonen el hogar, haciendo que pasen más tiempo junto al otro y se den cuenta de que sus sentimientos pueden haber cambiado. Así pues, antes de tomar una decisión tan importante como el divorcio, lo mejor será contar con el apoyo de las personas que le quieren y determinar si realmente sería lo que les haría más felices y les ayudase a sentirse completos como se merecen.

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