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Retomar la relación tras una ruptura
Retomar la relación tras una ruptura

PAREJA

Retomar la relación tras una ruptura

Las relaciones se rompen por muchas razones pero si alguno de los dos busca arreglar algún factor negativo, hay posibilidades de retomar la relación.

La comunicación es el factor más importanteLa comunicación es el factor más importante

No todas las relaciones de pareja son iguales y tampoco lo son sus rupturas. Las hay para todos los gustos: escandalosas, silenciosas, tranquilas, publicitadas,... Pero sobre todo hay algo que las define: si son un punto final o son un punto y a parte y pueda haber más relación a partir de ese momento. Hay ocasiones en que es posible que tras un noviazgo venga una amistad o que la ruptura sólo sea una crisis y al tiempo haya una reconciliación.

Una ruptura no tiene porque significar que la relación ha acabado y que se han agotado todas las posibilidades de romance. Puede darse el caso de que sean más y mayores los motivos para volver a estar juntos que para haber roto. ¿Es posible retomar una relación tras una ruptura?

La respuesta es clara: sí, pero. Cuando una relación se ha roto es porque hay algo que no funciona. Si las circunstancias siguen siendo las mismas cuando se va a retomar el romance tiene que haber un cambio. En caso contrario el resultado será el mismo: nueva ruptura que acarreará mayores consecuencias. Si romper un noviazgo puede ser duro para las partes cuando sucede por segunda vez lo es aún peor.

¿Merece la pena recuperar la relación?

¿Merece la pena recuperar la relación? Es lo primero que hemos de preguntarnos cuando nos planteamos darle una segunda oportunidad a un romance. En una balanza -que se puede representar gráficamente en una lista de pros y contras- analiza si son más las cosas positivas de la relación que las negativas. Si es así adelante.

Pero a la hora de hacer esta evaluación del noviazgo sé sincero contigo mismo. Esto es una cosa de dos, probablemente la crisis que os llevó a romper no fue culpa de una sola de las personas implicadas. Las dos partes deben plantearse hacer las cosas diferentes. Si no hay un compromiso porque así sea por uno de los dos puede que la reconciliación dure poco tiempo o condene a la otra persona a no estar satisfecha.

Comprensión y empatía ayuda a sentir de nuevo interésComprensión y empatía ayuda a sentir de nuevo interés

Al empezar una relación por segunda vez se dan unas circunstancias diferentes a cuando comenzó. Por así decir no vais de nuevos, sino con un equipaje, con una mochila, que carga con lo que ocasionó la crisis. Es difícil, pero lo mejor es hacer borrón y cuenta nueva y tratar de empezar de cero.

Si un adulterio, por poner un ejemplo, hizo que la relación acabara no se puede estar pensando en ello continuamente ni, cuando se produzca una discusión ser el primer arma que se utilice. En caso de no ser capaz a superar las circunstancias que motivaron la ruptura inicial la reconciliación puede que no funcione y acabe por ser muy dañina para la pareja.

El tiempo cura muchas cosas, pero no todo

Un tiempo separados puede ser algo bueno en un romance, puede significar que cada uno se encuentre al otro y que cambie cosas que lleven a que la relación se pueda recuperar de una crisis. Cierto, pero no por estar separados se van a arreglar los problemas que había antes. Hay que buscarles solución.

Además, el tiempo separados puede servir para que una de las partes de la pareja se dé cuenta que es mejor haber roto. Darse un tiempo es un arma de doble filo a la hora de afrontar la crisis en un noviazgo. En caso de plantearla en una relación ten en cuenta que no es sinónimo de que habrá una reconciliación.

Una de las bases fundamentales de cualquier relación de pareja es el diálogo. En numerosas ocasiones una crisis viene sobrevenida por no hablar suficiente. No cometáis ese error si os vais a dar una segunda oportunidad. Antes de hacerlo sentaros y exponer vuestros pensamientos y sentimientos, algo que deberéis pensar con anterioridad para que la charla no se vea influenciada por lo que el otro va a decir.

Al darle una segunda oportunidad a la relación ya tenéis claro qué no funcionó y a qué no estáis dispuestos a renunciar. Exponerlo a vuestra pareja y tratar de buscar un consenso. Si lo alcanzáis habréis superado la crisis y podéis tener una relación de lo más satisfactorio. En caso contrario ni siquiera merece la pena intentarlo.

Si durante el tiempo que estuvisteis separados alguno de los dos, o incluso los dos, tuvo otras relaciones exponedlo. Aunque hubieran sido ocasionales o no haya posibilidad alguna de que se vayan a repetir es mejor conocerlo que descubrirlo un día por sorpresa.

Honestidad y empezar de cero ayuda a un nuevo comienzoHonestidad y empezar de cero ayuda a un nuevo comienzo

No volver al momento en que se dejó

Una vez se ha decidido apostar por la reconciliación hay que tener claro que no se puede hacer en el mismo momento en que se dejó. Es mucho más preferible volver de manera progresiva. No se trata de iniciar de nuevo el noviazgo, pero sí de ir poco a poco.

Volver a tener citas, a ir a sitios especiales, a recuperar la llama que se podía haber perdido, quedarse dormidos hablando por teléfono,... Recuperad todos esos pequeños detalles que tan especiales hacen el inicio de las relaciones y que con el tiempo se van perdiendo. Se trata de reconquistaros mutuamente y esta vez será mucho más fácil porque ya os queréis de antemano.

Otras personas

A la hora de plantear una reconciliación hay que tener en cuenta a que otras personas, al margen de la pareja, puede implicar. En ese sentido los hijos, si es que los hubiera, son fundamentales. En este supuesto es aún más importante recuperar la relación poco a poco, para ver si hay posibilidades y evitar hacer pasar a los niños por una nueva ruptura. En el momento en que se decida que la relación se recupera hay que decírselo, pero tampoco hay que darles falsas esperanzas en caso contrario, porque pueden sufrir con esta situación de inestabilidad más que la propia pareja.

En ocasiones es bueno implicar a los amigos en esta reconciliación. Quedar en grupo u organizar citas dobles. De este modo se romperá la tensión que pudiera haber en un primer momento. La vuelta a la relación se notará como más natural. Además, en caso de que os sintáis incómodos tendréis cerca a otros amigos a los que recurrir.

Los amigos o la familia son un apoyo en estos casos, pero en ocasiones no es suficiente. Hay relaciones que arrastran más problemas que otras o que tienen circunstancias que las hacen especialmente duras. Los profesionales pueden ayudar en estos casos. Una terapia de pareja, o sesiones individuales, pueden ayudaros a determinar si es preferible dejar las cosas como están o recuperar la relación. También pueden acompañaros guiándoos durante la reconciliación.

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