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Falsas ilusiones de los vídeos porno: ¿Hay que tomarlo como referencia?
Falsas ilusiones de los vídeos porno: ¿Hay que tomarlo como referencia?

LOS PELIGROS DE LA PANTALLA

Falsas ilusiones de los vídeos porno: ¿Hay que tomarlo como referencia?

Consumir porno es una actividad mucho más regularizada de lo que públicamente se admite. El problema llega cuando muchas personas deciden tomar el porno como referencia en su vida sexual.

"Recomendamos que no intente hacer estas cosas en su casa". Así deberían de empezar todos los vídeos porno.

El porno y las relaciones sexuales son temas que ya están a la orden del día en nuestra sociedad, aunque sigan siendo tabú, y el interés por el sexo empieza cada vez a una edad más temprana. Todo el mundo ha visto algún vídeo porno en su vida (quien diga que no, miente), y todos deberíamos de saber que no todo lo que pasa ahí es tan bonito o morboso como nos lo pintan.

El principal problema de la industria pornográfica es que se lucra de los adolescentes, los cuales no se atreven a hablar de sexo con sus padres y recurren a que estos vídeos les muestren como podrían llegar a ser sus futuras relaciones sexuales. La gente se cree todo lo que sale en la televisión, la pantalla de sus móviles o lo que escuchan en la radio y, con el porno, no iba a ser diferente.

No todo es tan bonito como lo pintanNo todo es tan bonito como lo pintan

Los vídeos porno no son un gran ejemplo que seguir en nuestro día a día, empezando por el trato vejatorio que sufren las mujeres en los vídeos y, por ende, en sus futuras relaciones sexuales. Estos vídeos inculcan que las mujeres en el sexo deben de estar constantemente lubricadas, que cuantos más gemidos mejor y que les encanta que les suelten golpes sin venir a cuento, les hablen de mala manera o les escupan en la cara porque es 'sumamente erótico'. ¡ERROR! Todos esos actores y actrices siguen un guion y tienen un contrato firmado donde quedan registrados los límites de cada uno (aunque esto muchas veces no se cumpla). En general, estos vídeos van principalmente dirigidos a un público masculino donde ellos son el sujeto y las mujeres el objeto.

La cara oculta del porno

Los vídeos porno están repletos de micromachismo que hacen que los adolescentes sean el doble de machistas que generaciones mayores que ellos. Y lo que no saben es que al final los que salen perdiendo son los propios hombres, pues el porno les enseña que deben de durar dos horas en el sexo, que el tamaño del pene es más importante que saber usarlo o que a las mujeres les encanta que las dominen, daño colateral producido por la famosa trilogía de "Cincuenta sombras de Grey".

Generalmente la mujer es la sumisaGeneralmente la mujer es la sumisa

La vida real está en un plano muy distante del porno; podrían sacarle tremendas ventajas si mostrasen relaciones sexuales reales donde se enseñase a que no todo gira en torno a la penetración, que la sensualidad, a veces, es mucho mejor que mostrar todo o que el placer es algo de ambos y que no solo el hombre es el que se corre, normalmente, en la cara o en la boca de chica. Está claro que, para gusto los colores, pero los vídeos porno generalizan bastante y meten a todas las personas en un mismo saco cuando no es así, ya que cada uno tiene preferencias sexuales muy distintas y diversas.

Aquí nadie prohíbe a nadie el innovar en la cama y en sus relaciones sexuales, pero siempre y cuando se tenga en cuenta que ni ellos son actores porno con penes de 21 centímetros, ni ellas contorsionistas de El Circo del Sol, donde su pierna acabe por encima de su cabeza sin sufrir un tirón en la ingle. Por no hablar de que en los veinte minutos de vídeo se han hecho todas las posiciones del kamasutra sin ningún tipo de complicación y de la manera más natural posible. Intenta hacer con tu pareja o compañero/a de juegos esas posturas en tu casa durante el sexo sin un apoteósico final con moratones, golpes o caídas.

 El sexo debe ser consesuadoEl sexo debe ser consesuado

Y hablando de práctica... Una práctica muy común que los hombres intentan llevar a cabo gracias a los vídeos porno es pensar que la primera penetración anal es tan fácil y sencilla como poner la punta sobre el agujerito y empujar. ¡NO! ¡ERROR NÚMERO DOS! Eso no es tan fácil y bonito como lo pintan, necesita de dilatación, cuidado y paciencia. Incluso el propio refranero español lo dice "con paciencia y saliva, el elefante se la metió a la hormiga".

Otro ejemplo de que el porno no muestra ni un veinte por ciento de la realidad son los cuerpos canónicos griegos de hombres fibrados y marcados y mujeres con una ciento veinte de pecho, ni una gota de pelo en el cuerpo y el perfecto maquillaje que no se va ni aunque estén dentro de una bañera de hidromasajes chorreando agua y sudor por cada poro de la piel. ¿Quién en su sano juicio se piensa que no tiene pelo en ningún lado? Pero peor aún, ¿Quién piensa qué el rímel no se corre durante toda una sesión de sexo? Si alguien averigua que rímel se echan las actrices porno que comparta ese santo grial con el resto de mujeres del mundo. Por favor.

Sano, seguro y consensuado

Hablemos ahora de la imperiosa necesidad que tienen muchos hombres porque su pareja y él hagan un trío con otra mujer, ya que para el sexo masculino es una experiencia muy excitante la de ver a dos mujeres teniendo sexo entre ellas. "De acuerdo, yo hago un trío con mi mejor amiga, pero a cambio, yo quiero un trío con ese compañero tuyo del trabajo que es tan atractivo". Tras una frase como esta se acabó la magia y el deseo. Hay muchísimos hombres que están abiertos a tener experiencias sexuales con su pareja y una segunda mujer, pero en cambio no quieren ni pensar en cambiar las tornas y tener que hacer un trío con otro hombre. Para recibir, antes hay que dar y no hay que olvidar que el sexo es algo de dos (o de más), con unas normas y límites que se indican antes de toda relación sexual. Entonces de debe de comprender que si uno mismo no quiere participar en un trío con los de su mismo sexo una mujer no tiene por qué quererlo tampoco.

Un trío no siempre tiene que estar compuesto por dos mujeres y un hombrePie de foto

Todos estos errores, ideas o creencias podrían eliminarse con una educación sexual de calidad y accesible donde el porno no sea el principal educador. La sociedad ha avanzado y con ella, el porno. Un claro ejemplo es el porno feminista donde se muestran relaciones sexuales menos tóxicas, más naturales y enriquecedoras que están protagonizadas por actores con cuerpos muchos más normales. Esto no quita que dichos vídeos no muestren escenas con doble penetración, eyaculaciones en partes del cuerpo femeninas o momentos de sumisión femenina. Pero si algo hay cambiado en estos vídeos es que tanto hombres como mujeres dan su pleno consentimiento para que se lleven a cabo ese tipo de prácticas.

Dicho esto, esperamos que este artículo te haya servido para aclarar un poco qué es el porno y qué es el sexo en pareja. Siguiendo estos consejos podrás hacer que tus relaciones sexuales sean mucho más productivas y placenteras, pero sobre todo, podrás ayudar a terminar con un agujero de ignorancia donde parece más sencillo hacerle caso a las enseñanzas del porno que a las peticiones de tu acompañante.

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