• News
    • Celebrities
    • Realeza
    • Sociedad
    • Cine
    • Televisión
    • Música
  • Moda
    • Tendencias
    • Artículos
    • Looks
    • Diseñadores
    • Modelos & Iconos
    • Marcas
    • Complementos
    • Niños
    • Hombres
  • Belleza
    • Cara
    • Cabello
    • Cuerpo
    • Looks
    • Maquillaje
    • Tratamientos
    • Perfumes
    • Celebrities
    • Marcas
    • Hombres
  • Fit
    • Entrenamiento
    • Dietas
    • Nutrición
    • Cuerpo
    • Mente
  • Pareja
  • Padres
    • Alimentación
    • Salud
    • Psicología
    • Educación
    • Ocio
    • Calculadoras
    • Nombres
    • Canciones infantiles
    • Dibujos para colorear
    • Diccionario
  • Cocina
    • Recetas
    • Nutrición y dieta
    • Alimentos
    • Gastronomía
    • Restaurantes
  • Hogar
    • Bricolaje
    • Decoración
    • Jardinería
    • Manualidades
    • Ecología
    • Economía doméstica
  • Salud
    • Medicamentos
    • Enfermedades
    • Cáncer
    • Menopausia
    • Alergias
    • Dietética
    • Vida sana
  • Psicología
    • Terapia
    • Ansiedad
    • Depresión
    • Emociones
    • Coaching
    • Relaciones
  • Mascotas
    • Perros
    • Gatos
    • Peces
    • Pájaros
    • Roedores
    • Exóticos
  • Viajes
    • Destinos
    • Consejos
    • Vuelos
    • Hoteles
    • Guía de Japón
  • Horóscopo
    • Zodíaco
    • Horóscopo chino
    • Tarot
    • Numerología
    • Rituales
    • Test de compatibilidad
Buscar
PRODUCTOS DESACONSEJABLES

Los peligros de los lubricantes caseros

Los peligros de los lubricantes caseros
Estefanía Gomez
Última actualización: 12 Agosto 2019
¡Comenta!
La lubricación es un elemento indispensable en toda relación sexual: tanto es así que el propio cuerpo de la mujer genera lubricación de forma natural.

Los lubricantes son sustancias que disminuyen el rozamiento entre dos partes. En el plano de la sexualidad, nos referimos a una serie de sustancias líquidas o semilíquidas que ayudan a que el coito tenga lugar de forma fluida, disminuyendo la resistencia de la penetración. La lubricación es un elemento indispensable en toda relación sexual: tanto es así que el propio cuerpo de la mujer genera lubricación de forma natural, por medio de los fluidos que emite la vagina en el momento de excitación. El hombre también emite sus propios fluidos para lubricar el pene cuando se encuentra excitado, aunque en menor medida.

Cuándo utilizaremos lubricantes artificiales

Hay ocasiones en las que la vagina de la mujer no genera lubricación durante el coito. Esto puede tener causas muy variadas: desde que la penetración se ha realizado muy rápido, antes de que estuviese plenamente excitada, a que está pasando por un periodo en el que, por circunstancias fisiológicas, no lubrica (esto puede deberse a la menopausia, a que está en la etapa posterior a un parto, al consumo de determinados medicamentos, a enfermedades, al uso de anticonceptivos orales...). Hay mujeres que, sencillamente, no lo generan de manera natural. En estos casos, la penetración será molesta y dolorosa. Además, si estamos utilizando un preservativo, utilizar productos artificiales ayudará a que éste no se rompa.

Los lubricantes artificiales son muy útiles para las relaciones sexualesLos lubricantes artificiales son muy útiles para las relaciones sexuales

Otra situación en la que es necesaria lubricar la zona es en el caso de la penetración anal, ya sea homosexual o heterosexual, porque se realiza en una región que no se lubrica de forma natural. Aquí hay que utilizar algún producto para prevenir el roce para que la penetración no sea dolorosa.

Por último, aunque no menos importante, podemos beneficiarnos del uso de estos productos en cuanto a que aportan más placer, incrementan las sensaciones de la experiencia sexual y hacen el encuentro más gozoso. Ayuda a que el juego erótico tenga más acción evitando molestias, da libertad al mover la pelvis, nos permite aventurarnos en nuevas poses en el sexo vaginal...

Tipos de lubricantes

Actualmente el mercado nos ofrece una amplia variedad de productos especialmente pensados para lubricarnos cuando practicamos el sexo, normalmente en forma de gel, pero también de crema, líquido o incluso supositorio. Normalmente, estos productos se aplican tanto en el pene como en la vagina. Hoy en día no sólo se venden tan sólo en sex shops, los hay farmacias, centros comerciales... Y los comercializan las marcas de preservativos. Podemos distinguir tres tipos de producto, en función de cuál es su base:

Hay diversos tipos de lubricantes en el mercadoHay diversos tipos de lubricantes en el mercado
  • Aquellos que tienen como base el agua. Son muy recomendables por varios motivos: se pueden utilizar con seguridad en conjunción con el preservativo, no manchan la piel o la ropa y son fáciles de limpiar, y no alteran el PH de la vagina. Sus contraindicaciones son que no podremos utilizarlos bajo el agua, pues se disolverían.
  • Aquellos que tienen como base el aceite. No son muy recomendables, pues manchan, deben limpiarse con agua y jabón y pueden romper los condones de látex. Además, y lo más importante, pueden provocar infecciones en la mujer, ya que modifican el PH de la vagina y la piel adyacente.
  • Aquellos que tienen como base la silicona. Funcionan bien bajo el agua, pero pueden ser algo irritantes. Si empleamos lubricantes en conjunción con juguetes sexuales, tenemos que tener en cuenta que los productos siliconados degradarán los juguetes, y que será mejor decantarnos por los lubricantes al agua.

En la actualidad tenemos también productos pensados para los juegos sexuales: con sabores u olores especiales, modelos comestibles, calientes... Su objetivo es incrementar el placer de las relaciones sexuales.

Los lubricantes caseros y sus peligros

Antes de la aparición de los productos comerciales especializados en proporcionar lubricación sexual, la gente usaba todo tipo de materiales caseros para lubricar pero, en general, son desaconsejables. El lubricante 'casero' más antiguo es la saliva. Si bien no produce efectos adversos, tiene el problema de que no dura el tiempo suficiente como para finalizar las relaciones sexuales.

La vaselina fue también muy empleada, pero tiene sus peligros y no es recomendable. Para empezar, se trata de un producto fabricado a partir de hidrocarburos (la vaselina es un nombre comercial, pero su compuesto principal, el petrolato, no tiene una denominación tan amable). Puede ser fuente de infecciones en la vagina, aparte de tener un tacto grasoso mucho menos agradable que un gel comercial. Además, y esto es de una importancia capital, no es recomendable utilizarla en conjunción con un preservativo, pues aumenta la probabilidad de ruptura. Todas estas desventajas son aplicables a los productos de base mineral-oleosa.

La mantequilla era utilizada como lubricanteLa mantequilla era utilizada como lubricante

A continuación exponemos una serie de soluciones caseras desaconsejables :

  • El agua, pese a ser un líquido, no ayuda a la penetración, como habrá podido comprobar cualquiera que haya tenido una relación sexual en una piscina o en el mar. Aunque podemos tener relaciones sexuales bajo el agua, mojar la vagina no es lubricarla. Como nota al margen, si vamos a tener relaciones en ambiente acuoso hemos de acordarnos de insertar el preservativo en el pene cuando éste esté seco.
  • El jabón diluido en agua tiene también contraindicaciones en las relaciones sexuales: cuando la solución se seca, genera el efecto contrario al que se pretende. En vez de lubricar, raspa, generando escozor y molestias. Debe ser evitado.
  • La mantequilla, pese a ser popularizada en la famosa escena erótica de 'El último tango en París', es desaconsejable. Tiene una estructura grasa y oleosa, se descompone y erosiona la mucosa y el preservativo, huele mal y es difícil de extraer. Ocurre algo parecido con el aceite de cocina y la manteca de cerdo.
  • Los geles de baño tienen, como la vaselina, productos derivados del petróleo que van a desgastar el preservativo y que convierten una relación sexual segura en una de riesgo.

En definitiva, aunque los lubricantes caseros pueden parecer baratos y que nos sacarán de un apuro, nos traerán muchas veces incomodidad, disminuirán el placer sexual y, lo más importante, nos pueden poner en riesgo de infecciones o romper el preservativo.

Artículos recomendados