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Practica el sexo tántrico y conecta con tu pareja espiritual y físicamente
Practica el sexo tántrico y conecta con tu pareja espiritual y físicamente

MÁS QUE SEXO

Practica el sexo tántrico y conecta con tu pareja espiritual y físicamente

Esta técnica pretende aprender a controlar la eyaculación y disfrutar de cada paso anterior al orgasmo. El ambiente, la respiración y las caricias son básicas.

El sexo tántrico es proveniente de la antigua India y el Tíbet. Como bien dice la definición de tantra, consiste en una tradición esotérica que enseña a utilizar el deseo como sendero hacia la realización personal. Se debe emplear la meditación y el amor a través del sexo.

La primera norma de este tipo de sexo es no tener prisa, deja de lado intentar eyacular pronto o el estrés y céntrate en la relajación. Se trata de una técnica similar a la relajación oriental o el yoga, donde la tranquilidad es lo que prima. De hecho, los creyentes en estas prácticas consideran que la eyaculación es una pérdida de energía y algo innecesario para el cuerpo humano que basta con hacerlo una vez al mes, incluso es recomendable para acumular más energía sexual.

El ambiente necesario para el sexo tántrico

Hay unos puntos necesarios previos a la realización del sexo tántrico que no se pueden pasar por alto, puesto que la organización previa es fundamental:

  • Se debe escoger el sitio adecuado en el que estés a gusto y completamente relajado
  • Hay que crear un clima relajado a tu alrededor
  • La cama es imprescindible, no se puede llevar a cabo el sexo tántrico en cualquier sitio
  • Explora a fondo el cuerpo de tu parejaExplora a fondo el cuerpo de tu pareja

  • Se recomienda ambientar la habitación con velas, pétalos, luz tenue y música relajante
  • Desconecta los teléfonos y evita que cualquier ruido pueda interrumpiros o despistaros
  • Evita que las sábanas sean un incordio

Los masajes y caricias

Para comenzar a avivar el deseo lo mejor es empezar con masajes y caricias a tu pareja. Puedes ayudarte de aceites y cremas para facilitar el roce. La finalidad es conocer al detalle el cuerpo de la persona con la que compartes esta intimidad, cada recoveco, cada lunar, cada zona en la que tiene cosquillas.

Zonas a evitar

El pecho y los genitales. El orgasmo tántrico va más allá del placer genital occidental, por lo que debes llegar al orgasmo por otro camino. Se debe trabajar cada parte del cuerpo, desde el cuero cabelludo hasta los dedos de los pies. Movimientos circulares y caricias suaves son las que mejor resultado dan. Acariciar con las uñas o pasar la yema de los dedos casi sin tocar produciendo un ligero cosquilleo que relajará a tu pareja.

Hay algunas zonas del cuerpo que conviene evitarHay algunas zonas del cuerpo que conviene evitar

No obstante, los besos y miradas son esenciales. Conectar visualmente con tu pareja, darle besos por todo el cuerpo y no sólo en la boca, relajados y suaves, controlando en todo momento la situación sin dejarte llevar por los instintos más salvajes. Otro elemento muy eficaz es la utilización de plumas para dejarlas resbalar sobre la piel de tu pareja.

El ritmo de respiración en el sexo tántrico

La respiración marcará sin duda el compás de excitación. La clave es que él respire tu aire y tú, el suyoes decir, mantener una respiración compaginada el uno con el otro, cuando uno exhala el otro inhala y al revés.

Hay que conseguir la unión mental, física y espiritual, sentirse uno parte del otro. Hay que disfrutar del camino al orgasmo y no sólo el final. Las parejas tántricas que respiran en sincronía disfrutan más del sexo. Hay que hacerlo lentamente, aguantando en momentos la respiración y soltándolo poco a poco. Para lograrlo se exige concentración y calma.

Controla la eyaculación en el sexo tántrico

El hombre debe en primer lugar aprender a controlar la eyaculación, después a separarla del orgasmo y, por último, conseguir llegar al orgasmo sin eyacular. Mientras que la mujer debe centrarse en aprender a conectar con su útero. Si no puedes manejar tu energía, vuelve a la respiración y a las caricias suaves. En todo caso se puede apretar con dos dedos la zona del perineo, que queda entre el escroto y el ano, para evitar la salida del semen. En el sexo tántrico se prevé que esta práctica se haga al menos seis veces.

Controlar la eyaculación es fundamental en el sexo tántricoControlar la eyaculación es fundamental en el sexo tántrico

La penetración en el sexo tántrico

El sexo tántrico promueve alargar el orgasmo al máximo, llegando a durar esta fase hasta más de media hora. Después de los pasos preliminares se lleva a cabo la penetración, pero no de la misma forma que en sexo convencional.

Los primeros minutos consiste en una penetración estática, en la que el pene se mantiene inmóvil dentro de la vagina mientras los besos, caricias y masajes continúan. Después, los cuerpos se empezarán a mover pero siempre de una forma delicada hasta culminar el sexo, intentando que dure el máximo posible. Una de las características es que la mujer siempre debe estar encima del hombre y no al revés, preferiblemente la mujer sentada sobre el hombre.

La postura de Kali

Es la más empleada. La mujer se concibe como una diosa, es la iniciadora suprema del tantra. La mujer se pone de cuclillas sobre el hombre y detiene el movimiento pélvico para usar en plena concentración los músculos internos de la vagina para apretar el pene a su ritmo. El hombre se vuelve completamente inactivo y es la mujer quien debe conseguir excitar a su pareja.

La postura de Kali es la más usada en el sexo tántricoLa postura de Kali es la más usada en el sexo tántrico

Lo esencial es estar dispuesto a hacerlo bien, concentrarte y lograr resistir a tus instintos más primarios. Gozar de todos los pasos previos al orgasmo sin tener prisa por alcanzarlo, disfrutando de tu pareja mediante caricias y besos, demostrándole la admiración que sientes hacia el otro y conectando espiritualmente.

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