Menú
El error de la cultura coitocentrista: cuando el placer va más allá de la penetración
El error de la cultura coitocentrista: cuando el placer va más allá de la penetración

ENTREVISTA

El error de la cultura coitocentrista: cuando el placer va más allá de la penetración

El coitocentrismo es algo que sigue pasando a día de hoy y la sexóloga Mónica Branni nos explica todo lo que afrontan las personas en el sexo al tener esta idea.

A pesar de que todo va a avanzando bastante en la sociedad, lo cierto es que todavía quedan algunos pensamientos sobre los que hay que ir reflexionando e ir solucionando. El sexo continúa siendo un tema tabú para muchas personas y esto limita mucho el probar cosas nuevas que permitan experimentar más placer del que aporta la penetración. Esto se conoce como cultura coitocentrista y la sexóloga de Platanomelón, Mónica Branni, nos cuenta todo lo necesario sobre este término y la importancia de avanzar para mejorar y disfrutar con las relaciones sexuales.

Bekia Pareja: Defíneme 'cultura coitocentrista'

Mónica Branni: Cuando hablamos de cultura coitocentrista, nos referimos a todas esas creencias que consideran el sexo únicamente como penetración, mientras que las demás prácticas sexuales se entienden como preliminares. En otras palabras, la finalidad del sexo sería el coito, sin más espacio para explorar más vías de disfrute. Esta percepción del sexo, a parte de ser limitada, también tiene repercusiones en cómo vivimos nuestras relaciones sexuales, llegando a generar frustraciones y malestar. Desde Platanomelón no nos cansamos de repetir que los preliminares no existen: tanto los besos, como la masturbación, el sexo oral y un sinfín de experiencias plurales y diversas son parte de un conjunto de prácticas que también llamamos sexo, donde el coito es sólo una posibilidad entre muchas. Y, sobre todo, ¡que no hay nada preliminar a algo mejor!

La cultura coitocentrista es algo que sucede en la actualidadLa cultura coitocentrista es algo que sucede en la actualidad

B.P: ¿Consideras que la educación sexual es escasa en la edad adolescente?

M.B: ¡Indudablemente! Desde Platanomelón tenemos el férreo compromiso con la educación sexual a todos los niveles. De hecho, lo que sabemos a ciencia cierta, es que la educación sexo afectiva que recibimos desde que nacemos es pobre, ¡si no inexistente! Por lo tanto, es esencial tener conversaciones sanas acerca la sexualidad desde que nacemos, empezando por llamar los genitales por su nombre y, poco a poco, ir actualizando los contenidos y lenguaje de esas conversaciones a medida que vamos creciendo. Sólo de esta forma desarrollaremos una buena inteligencia sexual y adquiriremos herramientas para tomar mejores decisiones para nosotros mismos y los demás.

Así que, si entablamos estas charlas, tan incómodas para padres e hijos, en la adolescencia, habremos desaprovechado muchos años para educar a los jóvenes a pensar y vivir el sexo de forma sana y natural y, probablemente, ya hayan construido conceptos distorsionados sobre la sexualidad y las relaciones. Hoy en día sabemos que hay mucho camino por hacer, pero creemos que estamos aportando día tras día nuestro granito de arena para que en el futuro tengamos una sociedad más feliz.

B.P: ¿De qué manera se podría mejorar esa educación sexual tan necesaria?

M.B: Para mejorar la educación sexual pobre y sesgada que estamos recibiendo, es

fundamental que toda la sociedad se empiece a responsabilizar de ella: desde las instituciones, sobre todo, pasando por los profesionales de la salud, los colegios y, finalmente, las familias. De hecho, el reto de Platanomelón es llevar la educación sexual a todos los lugares, ¡para que sea accesible a todos! Para ello, visibilizamos y debatimos diariamente temas de sexualidad desde un enfoque sano y divertido: ¡el placer! De hecho, creemos que priorizar el disfrute erótico es esencial para que desarrollemos una relación sana con la sexualidad, lejos de una mentalidad exclusivamente prevencionista, que ve el sexo necesariamente como un peligro, que en primer lugar debería preocuparnos.

B.P: ¿Qué ha llevado a las mujeres a creer que sin penetración no hay orgasmo?

M.B: Cuando hablamos de creencias erróneas sobre la sexualidad, tenemos que considerar la cultura en la cual crecemos y construimos nuestros pensamientos. Por lo tanto, no sólo las mujeres tienen esta creencia, sino que es una opinión extensa a gran parte de la sociedad. Desde Platanomelón sabemos que esta idea es capaz de generar frustraciones y culpa, sobre todo en las mujeres, llegando a deducir que algo en su cuerpo no está bien. Por eso, diariamente, a través de la comunicación que realizamos en redes y de la mano de nuestras embajadoras, que comparten nuestros mismos valores, educamos para derribar mitos como este, normalizando la sexualidad y devolviéndole información veraz y científica.

Tanto con penetración o sin ella, el placer está asegurado con otras muchas prácticasTanto con penetración o sin ella, el placer está asegurado con otras muchas prácticas

B.P: ¿Qué papel juegan las películas en el sexo que practican las personas en la realidad?

M.B: Las películas, así como muchos más referentes culturales que tenemos, representan la mentalidad de nuestra sociedad y, a la vez, la alimentan. En el caso del cine, las escenas de sexo que vemos en la pantalla suelen ser distorsionadas respecto a la realidad: generalmente, el encuentro empieza con el coito, sin que haya espacio para otras prácticas ni estimulación de otras partes del cuerpo. Además, casi siempre el orgasmo es simultáneo para ambas personas y, pocas veces, hay momentos de comunicación e intercambio donde se expresan gustos y límites. Esta forma de escenificar el sexo nos lleva a pensar que el coito es la única opción para disfrutar, además de que no tengamos que explorar más allá de eso.

Dicho de otra forma, el sexo se vuelve una performance, algo automáticamente placentero para ambos, que no necesita comunicación ni variedad. Estos son sólo algunos de los ejemplos de distorsiones que las películas muestran, pero lo que sí queremos destacar desde Platanomelón es que, ¡el sexo 'de película' es mucho mejor que eso! De hecho, nada que ver: la comunicación, el placer y las torpezas que nos encontramos en nuestras relaciones sexuales, son lo que llenan de valor la experiencia y generan vínculo con otras personas. Además, ¡hay tantas formas de jugar como personas en el mundo!

B.P: ¿De qué manera se puede hacer llegar el mensaje de la realidad del sexo para

acabar con la ignorancia en este aspecto?

M.B: Sin duda, visibilizando la realidad tal cual es, generando debates sobre las experiencias que vivimos, naturalizando el sexo en todos sus aspectos (incluso los que nos parezcan embarazosos) y entendiendo que hay muchas formas de vivir el erotismo y de disfrutarlo. Uno de los principales retos de Platanomelón es precisamente construir un concepto de sexo y relaciones mucho más sano del que venimos arrastrando desde hace décadas. Para ello, es importante que se hable sin tapujos, teniendo una visión más crítica y referentes realistas.

B.P: ¿Hasta qué punto puede llegar la frustración de una mujer frente al sexo al no

lograr el orgasmo vaginal en una cultura coitocentrista?

M.B: El coitocentrismo no sólo es un sistema de creencias limitante a la hora de sentir placer, sino que, también, sostiene y alimenta sentimientos de frustración, ansiedad e incertidumbre acerca el sexo y las relaciones. De hecho, en Platanomelón recibimos muchísimas consultas, cada mes, de mujeres que sienten que algo en su cuerpo no funciona como debería, angustiadas por el temor de perder a su pareja o pidiendo ayuda para aprender a disfrutar del sexo. En la mayoría de las ocasiones, estos sentimientos disminuyen con información y educación sexual, lo cual nos da la medida de cómo una creencia puede condicionar toda nuestra forma de entender y vivir el sexo. La misión de Platanomelón es que las personas reciban suficiente educación sexual para vivir su sexualidad de la forma más libre, feliz y divertida.

B.P: ¿Qué importancia tienen otras prácticas sexuales aparte de la penetración? ¿De qué manera se puede hacer llegar el mensaje de estas otras prácticas evitando que sean complementarias al sexo?

M.B: Desde Platanomelón tenemos claro que hay infinitas formas de experimentar el placer, por lo tanto, sería limitante si consideráramos la penetración como la única opción de disfrute, de la misma forma que lo sería escoger un único plato dentro de una dieta variada y un inmenso abanico de gustos. Además, hay muchas prácticas como los besos profundos, la masturbación manual y el sexo oral capaces de provocar el orgasmo en 8 de 10 mujeres; cifra que cambia drásticamente, reduciéndose a 3 de 10 mujeres, al realizar sólo el coito.

La masturbación durante las relaciones también puede ser muy excitanteLa masturbación durante las relaciones también puede ser muy excitante

Para cambiar esta forma de vivir y pensar el sexo, tenemos que entender que, ante todo, ¡el sexo es placer y el placer no es algo sólo genital! Hay muchas formas de jugar que tienen en cuenta más partes del cuerpo, sin focalizarse exclusivamente en los genitales: los masajes eróticos, el juego de roles, las caricias, etc. ¡Todo es sexo! En segundo lugar, el lenguaje que utilizamos para referirnos a lo que hacemos en la cama generalmente eleva la penetración y desmerece otras posibilidades de juego. Desde Platanomelón no pararemos de repetir que el placer es diverso y válido, ya sea a través de la penetración o cualquier otra práctica.

B.P: Si la masturbación ya es algo bastante aceptado en las mujeres, ¿por qué todavía se ve como algo raro estimularse la vulva durante el coito?

M.B: Afortunadamente, cada vez más la masturbación está formando parte de la sexualidad de las mujeres y, sin duda, está mejor vista que hace unos años. Aun así, ¡queda mucho camino por recorrer! De hecho, muchas mujeres consideran que hacerlo delante de su pareja les hará sentir menos sexy o, que estimular la vulva durante el coito, podría generar inseguridades a la otra persona acerca sus capacidades sexuales. Sin duda, la falta de educación sexual es terreno fértil para creencias erróneas y deducciones equivocadas acerca el placer y la sexualidad. Por eso, desde Platanomelón trabajamos para llenar este vacío a través de información científica, de forma desenfadada y divertida.

B.P: ¿Consideras que los hombres tampoco tienen la suficiente información como

para comprender la sexualidad con su pareja?

M.B: Desafortunadamente, la falta de información sobre sexualidad es algo extendido a todos los niveles de la sociedad. Desde Platanomelón, de hecho, consideramos que tanto hombres como mujeres (y demás géneros no binarios) necesitan educación afectivo sexual, siendo todos los colectivos víctimas de la desinformación. Por lo tanto, hay muchos hombres que desconocen el clítoris, el placer de su pareja, hasta el potencial de su propio cuerpo, puesto que se centran en el coito y en la performance que nos enseña la pornografía. Aun así, en Platanomelón tenemos esperanza y luchamos diariamente aportando información y visibilizando temáticas acerca la salud sexual, para que cada persona y pareja viva con más herramientas su sexualidad y pueda construir relaciones sanas, ¡tanto a nivel afectivo como sexual!

B.P: ¿Qué pautas serían necesarias para tener una sexualidad sana?

M.B: A pesar de que no exista un decálogo que nos ilumine en este sentido, es esencial tener en cuenta algunos aspectos que nos pueden guiar a la hora de desarrollar una sexualidad sana. Ante todo, apostar por la educación sexual verídica y ser críticos con la información que recibimos: poder contar con fuentes fiables nos ahorrará vivir el sexo desde el prejuicio y la falsa creencia. Además, nuestra inteligencia sexual también se verá beneficiada y, sin dudas, tendremos más herramientas para tomar decisiones sanas acerca el sexo y las relaciones. Por otro lado, descubrir qué nos hace sentir cómodas y cómodos en nuestra sexualidad: este abanico es muy amplio y tiene en cuenta tanto nuestras prácticas sexuales como las etiquetas que decidimos utilizar para definirnos, nuestra autoestima y valores, así como los límites que decidimos marcar.

Tener una sexualidad sana en la pareja hacer que la relación se fortalezcaTener una sexualidad sana en la pareja hacer que la relación se fortalezca

Desde Platanomelón queremos que quede claro: ¡cada persona es única! Y, por supuesto, cada experiencia es totalmente válida, así que el reto está en descubrirse. Finalmente, la comunicación y el consentimiento son dos piezas clave dentro de la sexualidad sana, puesto que nos permiten experimentar desde el placer y la confianza, estableciendo normas y respetando a las otras personas. Aunque a veces damos por sentado que todo esto se construya solo a lo largo de la vida, en realidad es responsabilidad de cada uno de nosotros trabajar estos aspectos para promover una sexualidad sana.

B.P: ¿Cuál es la importancia de la comunicación?

M.B: La comunicación nos permite conectar con otras personas para expresar nuestros gustos, límites, incluso valores y emociones. De hecho, ¡es una de las claves para tener relaciones satisfactorias! Se estima que las mujeres que tienen más facilidad a la hora de comunicar sus deseos en la intimidad tienen alrededor de un 85% de probabilidades de alcanzar el orgasmo y no caer en mecanismos y dinámicas frustrantes como es fingir orgasmos. Además, también son personas con una mejor autoestima sexual y fuerte complicidad con la pareja. Finalmente, la comunicación no sólo es el resultado de un intercambio, sino que también es una potente herramienta para conocer a la otra persona y erotizar el contexto.

Te puede interesar