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Sexo salvaje: 10 posturas para practicarlo
Sexo salvaje: 10 posturas para practicarlo

ATRÉVETE CON ÉL

Sexo salvaje: 10 posturas para practicarlo

En el mundo del sexo y el placer no hay límites para imaginar nuevas formas de practicarlo. Te contamos diez posturas que conseguirán sacarte tu lado más salvaje en la cama.

El sexo salvajes es depertar el lado más animalEl sexo salvajes es depertar el lado más animal

En el mundo del sexo y el placer no hay límites a la hora de imaginar nuevas formas de practicarlo. Hay parejas que son felices realizando siempre la postura del misionero, a los que les gusta hacer el amor y sentir a su hombre acariciando su piel y susurrándole al oído. Si este no es tu caso, te parece muy aburrido y prefieres cosas más atrevidas en la cama, atenta a lo que te vamos a contar.

¿Qué es el sexo salvaje?

El sexo salvaje no es hacer el amor de un modo convencional, es permitir que se despierte tu lado más animal en la cama. Sexo desenfrenado hasta llegar al orgasmo las veces que haga falta, besar a tu pareja con gran pasión y acariciar vuestros

Besa a tu pareja con gran pasión y acaricia vuestros cuerpos
cuerpos con fuerza, sintiendo el contacto entre vosotros al máximo. Si a los dos os gusta, os podéis decir palabras subidas de tono y olvidaros de hacer el amor para practicar puro sexo. Es indiferente si lo practicas con tu pareja o no a la hora de decidir si hacer sexo salvaje o hacer el amor convencional, pues si vosotros os queréis y tenéis una completa confianza entre vosotros, el amor y el respeto estarán siempre presentes sin importar vuestro comportamiento en la cama.

Hay quien opina que el practicar sexo con la luz apagada ayuda a realizar estas prácticas de sexo salvaje, porque cuando las luces están apagadas y nuestra visión es innecesaria el resto de nuestros sentidos se acentúan ayudándonos a sacar ese espíritu animal que todos llevamos dentro. En el fondo, el sexo salvaje es un juego de roles en que debemos olvidar quién somos para centrarnos en lo que de verdad importa en ese momento, que es realizar un buen sexo con nuestra pareja y llegar juntos al orgasmo. El placer debe convertirse en nuestra arma más poderosa y ambos tienen que esforzarse en hacer disfrutar al otro al máximo.

Para sentirlo deberás de practicar sexo de forma irracional Para sentirlo deberás de practicar sexo de forma irracional

Este tipo de práctica sexual depende, obviamente, de los gustos de cada uno. Si a ti te gusta el sexo salvaje pero a tu pareja le gusta más el sexo convencional, tenéis un problema. Deberías

Probarlo y decidir si os gusta o no
hablarlo, probarlo si os apetece a los dos y decidir si os gusta o no. La realidad es que si no estás por la labor desde un principio, difícilmente podrás darlo todo de ti. Para sentirlo de verdad deberás practicar el sexo con tu pareja de una forma irracional, sin pensar en cada momento en lo que sucede o lo que sucederá en unos minutos, disfrutando del instante juntos y sintiendo ese placer mientras dure.

10 posturas para practicar el sexo salvaje

- La libélula: Esta postura no permitirá una penetración total pero os hará sentir placer tanto a ti como a tu pareja hasta llegar al orgasmo. Consiste en acostaros los dos de forma lateral poniéndose la mujer de espaldas al hombre. La mujer deberá flexionar un poco sus piernas para que el chico introduzca su pene. Una vez hayáis conseguido la postura, el resto es una cuestión de movimiento, caricias y besos.

- El escorpión: El hombre deberá tumbarse boca arriba mientras la mujer se sienta sobre él, dándole la espalda e introducirá el pene en su vagina. Una vez hecho esto, la mujer deberá inclinarse poco a poco hacia atrás hasta apoyar su espalda sobre el torso del hombre. El movimiento del hombre conseguirá el orgasmo de ambos y la posición permitirá que él acaricie los pechos de ella mientras realiza la penetración. El placer puede ser máximo.

- El tigre: Es igual que la postura del misionero pero en esta ocasión la mujer tendrá que levantar sus muslos más, si es necesario el hombre puede aguantar las piernas con sus brazos. De este modo, la penetración será máxima y el placer será superior al de la postura del misionero.

Muchas posturas salvajes son parecidas a la del misionero Muchas posturas salvajes son parecidas a la del misionero

- La boa: Esta postura también parte de la típica postura del misionero, pero en este caso la mujer deberá abrazar al hombre con sus piernas como si fuese una serpiente. Esta postura permitirá más contacto entre vosotros y será mucho más salvaje. Obviamente, hay que ponerle ganas y estar abiertos a sentir y dar placer.

- La salvaje: En esta postura ella tendrá que colocarse en la famosa postura del perrito. Él se acercará por detrás y la penetrará introduciendo el pene por su vagina. Esta postura crea un roce extra en las paredes vaginales que os proporcionará placer a los dos. Si ella mueve sus caderas de forma sensual aumentará el placer y a él le dará mucho morbo ver el trasero de ella mientras la penetra.

- La balanza: El hombre deberá sentarse en una silla o en el borde de la cama y la mujer se sentará sobre él, dándole la espalda, e introducirá el pene en su vagina. Si está en una silla podrá

El hombre deberá sentarse en una silla
agarrarse a ésta y si lo practicáis en la cama puede agarrarse a las rodillas del chico. La mujer deberá realizar movimientos lentos balanceándose a lo largo de todo el pene. Esta postura se realizará poco tiempo por su esfuerzo físico y no resulta tan salvaje como las anteriores, aunque es una buena forma de calentar.

Él deberá estimular sus pechos mientras cae el aguaÉl deberá estimular sus pechos

- El sometido: El hombre se acuesta boca arriba dejando el placer en las intenciones de ella. Ella deberá sentarse sobre él dándole la espalda, como en la postura del escorpión, pero esta vez ella deberá empezar a realizar los movimientos dándole la espalda a él. También puede inclinarse hacia adelante mientras se mueve, él se sentirá muy excitado al ver su trasero en movimiento mientras su pene es estimulado.

- El tornillo: Ella se acostará de lado en el borde de la cama, y él se arrodillará en el suelo introduciendo el pene en su vagina y empezará con la penetración. Esta postura crea una sensación de clítoris atrapado que os producirá un gran placer, en especial a ella.

- La ducha erótica: Bajo el agua de la ducha, ella se pondrá de espaldas a él cara a la pared. Él deberá inclinar sus piernas para penetrarla por la vagina, de este modo, la penetración se realizará de pie pero dando ella la espalda, él deberá estimular sus pechos mientras el agua corre por los cuerpos.

- La flor de loto: El hombre se sentará con las piernas cruzadas a modo de meditación. Ella se sentará sobre él e introducirá su pene, de este modo, ella es la que manda en los movimientos de esta postura. Al estar cara a cara, ambos podréis besaros, acariciaros y llegar juntos al orgasmo.

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