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Noemí Casquet publica 'Cuerpos': "Me parece ilógico e hipócrita que el sexo siga siendo tabú"
Noemí Casquet publica 'Cuerpos': "Me parece ilógico e hipócrita que el sexo siga siendo tabú"

ENTREVISTA

Noemí Casquet publica 'Cuerpos': "Me parece ilógico e hipócrita que el sexo siga siendo tabú"

La autora de 'Cuerpos' nos habla de su visión de la sexualidad y de la importancia de tratar estos temas sin tabúes.

Noemí Casquet ha publicado su libro 'Cuerpos', al que le seguirá 'Almas', y en ellos habla de una chica que se mete en varios 'cuerpos' para alejarse de la realidad que le rodea. Además, todo está muy centrado en el tema de la sexualidad, ya que la autora es sexóloga y trata estos temas con absoluta naturalidad en sus redes sociales así como en la web Santa Mandanga, de la que es directora.

Bekia Pareja: Has publicado tu libro 'Cuerpos' y en noviembre llega 'Almas'. Háblame un poco de estos nuevos libros.

Noemí Casquet: Es la historia de Ruth, una mujer de 30 años que está en uno de esos momentos de la vida en los que parece que hemos tocado el fondo del pozo pero no, el fondo todavía es más profundo. Se encuentra en ese momento y recibe una mala noticia. A partir de ahí, para paliar con el dolor y salir de ese bucle se transforma en otras personas por la noche a raíz de comprarse pelucas. Con esa transformación ella va perdiendo su propia identidad pero al mismo tiempo se va introduciendo en un submundo del ocio nocturno, del sexo grupal, etc. En todos esos momentos siempre se encuentra con un hombre de gafas redondas y ahí está la historia, un poco quién es ese hombre y cómo ella consigue volver nuevamente a su cuerpo.

B.P.: La protagonista está descendiendo a los infiernos. ¿Qué buscabas transmitir con este personaje?

N.C.: A través de Ruth he tratado muchos temas, sobre todo el tema de la relación con los hombres, que muchas mujeres tenemos y que está basada en etiquetas, que seguimos sosteniendo a día de hoy. El querer ser vistas por ellos, el reconocimiento masculino. Esto tiene en parte mucho de mi relación con los hombres, que no resulta indiferente, que llevo años trabajando en ese sentido. Su relación familiar es muy interesante y, sobre todo, la pérdida de identidad. Parece que esta historia nos venga muy de lejos pero en realidad entramos en Instagram y de repente vemos a diferentes personas y queremos ser esas personas.

'Cuerpos', de Noemí Casquet'Cuerpos', de Noemí Casquet

Envidiamos en ese sentido. Muchas veces no reconocemos nuestro propio cuerpo y nuestro propio ser porque preferimos ser otras personas a pesar de la distancia y de la falta de información que tenemos sobre la vida de esas personas. Eso es un poco lo que le sucede a Ruth y lo que he querido reivindicar a través de ella. Yo siempre escribo novelas de liberación para que cuando las leas te empoderes y te puedas liberar de toda esa carga.

B.P.: ¿Dirías que hay algo tuyo en Ruth?

N.C.: Hay algo mío en todos los personajes que escribo porque parto de una base muchas veces existencial en ese sentido. Hay muchas cuestiones que necesito vomitar en los personajes. En el caso de Ruth, por ejemplo, lo que hay más mío es su relación con los hombres, de querer ser vista. Es algo que a día de hoy sigo trabajando, necesitaba como desahogarme a través de este personaje.

B.P.: ¿Y en el caso de Electra?

N.C.: En Electra no tanto. La relación con las drogas es algo que está presente también en este libro y mi relación con las drogas es casi inexistente. No tengo relación con las drogas, no es algo que a mí personalmente me guste pero sí que me he reunido con gente que estaba muy relacionada con el mundo de las drogas y que era algo que casi requerían cuando salían de fiesta. Me ha sido mucho más fácil plasmarlo a través de todas esas vivencias que he experimentado.

B.P.: El sexo es algo fundamental en esta novela. ¿Crees que el sexo también va ligado al empoderamiento de la mujer?

N.C.: No soy absolutamente nadie para decir qué le puede empoderar a las personas. En mi caso, el sexo ha sido el motor de empoderamiento personal y, por lo tanto, hago para que también sea uno de los motores de empoderamiento de las otras personas. Puede que el sexo sea tu eje de empoderamiento, puede que no. En ese sentido creo que generalizar es algo que cuesta y habrá personas para las que el sexo pueda ser su empoderamiento y otras pues todo lo contrario, su pérdida de control y poder.

Cuidado con el sexo también porque, es maravilloso, a mí me ha cambiado la existencia completamente a un nivel físico y espiritual la sexualidad, pero al mismo tiempo puede ser súper destructivo, súper caótico. Es un poco lo que he querido transmitir pero también retomar esos puntos que durante tanto tiempo se nos ha negado como mujeres, solamente por el hecho de ser mujeres, como el placer, y es una forma de volver a nuestro centro y retomar nuestro control y poder.

Noemí Casquet | InstagramNoemí Casquet | Instagram

B.P.: ¿Dirías entonces que hacen falta más libros como el tuyo para recuperar esa libertad tan necesaria que necesitamos las mujeres y que tan poco nos la han permitido?

N.C.: Diría que hace falta que se compren más libros. Al final queremos un mundo de base feminista, diverso y abogamos mucho con ese activismo de sofá en el que nos hemos instaurado y a través de redes sociales. Nos ponemos todas las medallas cada vez que sale alguna noticia, pero no estamos haciendo absolutamente nada para que estas cosas cambien. Entre ellos, por ejemplo, comprar libros que sean feministas, que sean diversos, que dejen de perpetuar una masculinidad tóxica como la que se está perpetuando a día de hoy. Al final tenemos un sistema capitalista pero, por otro lado, si se sigue consumiendo cultura que perpetúa esos modelos machistas y esos roles que tanto nos han esclavizado a las mujeres pues al final no estamos haciendo nada por aquellas personas que están intentando cambiar el sistema.

B.P.: Tu presencia en redes sociales es abrumadora. ¿Cuándo decidiste lanzarte a explicar prácticas sexuales de una forma tan clara y precisa?

N.C.: Antes trabajaba mucho en la sombra, a través de la escritura en blogs, medios de comunicación y demás pero con el nombre y apellido y poca cosa más. Di el salto con Youtube porque empecé a hablar del poliamor. Yo tenía una relación poliamorosa y veía que faltaba mucha información y empecé a dar información sobre ese tema y sobre sexualidad. De Youtube salté a Instagram y llevo dos cuentas. En el año 2020 estábamos como en 200.000 personas y ha sido algo de empezar a hacer reels y mini tutoriales hablando de la importancia del consenso en las relaciones sexuales y empezó a petar y hasta el día de hoy.

B.P.: ¿Crees que la población tiene muchas carencias en cuanto a la formación en sexualidad se refiere?

N.C.: Todas las carencias en cuanto a la sexualidad. Al final recibimos una charla de educación sexual si tenemos suerte más o menos a los 16 años y esa charla está siempre basada en el miedo: ponte preservativo porque están las ETS, los embarazos no deseados... Es necesario, obviamente, pero el sexo no es miedo, no es abstinencia, es placer. Nos puede llevar a lugares tan profundos de nuestro propio ser... Todo eso no nos lo cuentan, cómo puede ser el motor de cambio la sexualidad, de cambio en nuestra vida, nuestra personalidad, nuestra conciencia y de conectar con nuestra identidad, que es lo más básico y revolucionario que existe. Como no nos lo cuentan tenemos una carencia absoluta donde hablamos de un sexo genitalizado, corporal y físico y nos da igual todo lo demás. No nos hablan de consenso, de diversidad, de placer, de cómo nos masturbamos. Solo nos dicen que nos pongamos el condón.

B.P.: ¿Dirías que tu forma de explicarlo es lo que convierte al sexo en algo mucho más cercano y menos tabú?

N.C.: Al final es que creo que el sexo es nuestro origen. Me parece ilógico que el sexo siga siendo tabú, ilógico e hipócrita. Estamos aquí porque nuestros ancestros han follado muchísimo. Nos guste más o nos guste menos. Es como negar la respiración. Cómo nos puede parecer tan tabú algo que nos da tanto placer y que nos da la vida, en esencia. Me parece algo muy hipócrita y yo lo único que hago es devolver el sexo al origen. Hablarlo con naturalidad, es algo que está en nuestro instinto.

B.P.: Con todo lo que explicas supongo que recibirás infinidad de preguntas sobre los temas que tratas. ¿Qué percibes? ¿En qué punto está el tema de la sexualidad en pleno siglo 21?

N.C.: Está bastante jodido. Hay mucha gente que tiene muchísima desinformación, desde si se pueden quedar embarazadas tragándose el semen a cuestiones de este estilo que te dejan sorprendido. Falta educación sexual de base, una básica. También me preguntan mucho sobre el tema de la anorgasmia y la imposibilidad de llegar a los orgasmos, especialmente aquellas personas con coño o, sobre todo, el tema de la eyaculación precoz o retardada, así como las erecciones, algo que suele agobiar mucho a las personas con pene. Es lo que más me pregunta la gente y lo más recurrente.

B.P.: ¿Cómo crees que habría que afrontar la sexualidad con los adolescentes?

N.C.: Lo que se está haciendo mal es que no tengamos una sexualidad integral. Tenemos que educar en sexualidad desde los dos años, porque a los dos años ya empiezan a despertar sus instintos. Aunque tengan la inocencia en el sexo, tienen curiosidad. Se quieren tocar las tetas, los genitales y cuándo estamos negando eso de repente estamos poniendo foco a esa parte del cuerpo y ahí es cuando debemos empezar a educar en consenso. Por ejemplo, a mí me da mucha rabia cuando a los niños pequeños se les dice que besen a alguien, se les obliga a ser besados, es un horror. Si el niño o niña no quiere le estamos obligando y haciendo que su 'no' no tenga peso, dando lugar a los abusos en un futuro.

Noemí Casquet | InstagramNoemí Casquet | Instagram

Más adelante, en la pubertad los niños están viendo pornografía y no saben lo que están viendo. Simplemente tienen curiosidad por el sexo, se les está dando un estímulo. Cuando vemos 'Superman' sabe que es ficción porque se lo decimos y esto es lo mismo, ven pornografía y nadie le está diciendo 'no, mi vida, es que esto no es el sexo'. Creo que la educación sexual debería partir desde una edad muy temprana y, sobre todo, anclarse mucho más a los 11,12 y 13 años. Están teniendo estímulos y relaciones sexuales, lo que pasa es que somos súper hipócritas y creemos que a los 18 años es cuando nos llega la información por conocimiento divino.

B.P.: En tus redes sociales has tenido que puntualizar que tú hablas de prácticas de lo más diversas, de lo más sencillo hasta lo más complejo y que recibías críticas por ello. ¿Por qué crees que pasa esto?

N.C.: Algo que me está sucediendo desde hace tiempo es que yo trato cuestiones muy básicas en mi Instagram, como por ejemplo cómo limpiar el semen o cómo agarrar un culo, hasta cuestiones más extremas como por ejemplo cómo hacer un fisting y demás. Para mí es importante la diversidad. ¿Qué sucede? Que se me llena mucho el Instagram de personas que dicen que es muy básico y eso me cabrea mucho porque aquellas personas que no tienen la información de repente se pueden sentir juzgadas.

Y pasa lo mismo cuando hablo de prácticas extremas, que lo cuestionan. Mientras haya consenso qué te importa lo que haga la gente. La gente tiene juicio y un estigma frente a lo normativo, a lo que han dicho que está bien y lo que está mal. También muchas personas quieren satisfacer su ego y ponerse su medallita en plan 'esto es un básico, dime algo que no sepa'. Yo no divulgo solo para ti, divulgo para una gran masa.

B.P.: No solo transmites tus conocimientos a través de tu cuenta personal sino que también eres la directora de 'Santa Mandanga', la primera plataforma de salud sexual y afectiva explícita. ¿Qué se siente al ser una pionera en algo así?

N.C.: Estoy abriendo un camino que ojalá después recorran otras muchas personas. Ha habido muchas otras que han ido con el machete y yo estoy recortando más ramas de mierda en el camino. Con Santa Mandanga, una de las opciones de lo que yo siempre pienso que hay que hacer, es que me da mucha rabia educar sobre sexualidad con plátanos, pepinos y demás. Cuando vas a acostarte con una persona no hay un plátano ni una papaya. En estas redes sociales, por la protección y demás no se puede trabajar de esta forma tan explícita, entonces decidimos crear Santa Mandanga, donde tenemos videotutoriales y cursos donde vamos a tratar temas como el sexo anal, con cuerpos reales, personas reales y sexo real. No es porno, el porno tiene la finalidad de estimularte, pero los videotutoriales que grabamos, aunque sea sexo explícito, su finalidad es educativa. La finalidad es puramente educacional.

B.P.: En tus publicaciones en redes también hablas de elementos para complementar el sexo, como juguetes. ¿Qué importancia le das tú a los juguetes sexuales en las relaciones?

N.C.: Son pequeños complementos, que están ahí, que nos pueden hacer romper con la monotonía en el sexo. Con los juguetes sexuales tengo una relación muy buena pero muy distante al mismo tiempo. Creo que, todo lo que nos ofrece la tecnología, también nos aleja de la naturalización del cuerpo. Es verdad que podemos elevar mucho el placer con un succionador de clítoris para las personas a las que les funciones pero, por otro lado, también cuidado, porque podemos programar a la mente y acostumbrarla a que ese es el nivel de placer que tenemos y no es cierto. En muchas personas, lo que está sucediendo, es que dependen de un juguete para elevar el placer. Es un error. Es algo que debemos evitar. Están bien para que sean complementarios pero con cuidado. Podemos perder sensibilidad y de lo que se trata es de ganar sensibilidad.

El sexo va mucho más allá de los genitalesEl sexo va mucho más allá de los genitales

B.P.: También tratas el tema de las zonas erógenas. ¿Hay mucho desconocimiento al respecto?

N.C.: Hay mucha genitalización al respecto. El tema de las zonas erógenas es como que lo entiendo porque es algo muy instaurado en la sociedad pero es que todo el cuerpo es una zona erógena. Estamos tan genitalizados que, cuando empezamos con el acto sexual, nos besamos, acariciamos, pero la gran mayoría de las personas se centran en los genitales o están pendientes de ellos. Cuando entra el genital en el juego todo lo demás se nos olvida. Creo que es uno de los errores más frecuentes que tenemos y que se nos ha inculcado constantemente a través de la cultura y la pornografía. Genitalizarlo todo. El gran reto es pasar de lo genital a lo corporal porque ahí sabremos realmente cómo se siente el placer.

B.P.: En otro orden de cosas, también tienes un programa en Playz llamado 'Llámalo X'. ¿Qué nos vamos a encontrar?

N.C.: 'Llámalo X' fue un programa que grabamos el año 2020, ha visto la luz en 2021 y es un programa donde hablamos a través de entrevistas, tratamos diferentes temas. Son cinco capítulos. Nos centramos en el tantra en uno de los episodios y demás. Es cortito pero es muy informativo y nos acerca a toda esa realidad que también está estigmatizada.

B.P.: Hablas en redes sociales sobre sexo, ahora en un programa online... ¿Crees que es fundamental acercar a los jóvenes toda esta información a través de los canales que ellos manejan?

N.C.: Todo lo que hago lo acerco a la sexualidad. Ahora estoy aprendiendo a pinchar música porque me gustaría acercar la música a experiencias inmersivas y sensoriales donde la gente se pueda liberar. Tengo las experiencias sonoras. También están los libros, etc. Intento que todo lo que hago se relacione con la sexualidad. Al final las redes sociales tienen una parte muy divulgativa y me ofrece un acercamiento a una población muchísimo más grandes y a una gente mucho más joven. Mi target es de 18-35 años y me encantaría llegar a gente un poquito más joven. Las redes me ofrecen mucho acercamiento, mucha claridad en el mensaje pero, al mismo tiempo, mucha censura.

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