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Creo que soy frígida en la cama, ¿qué puedo hacer?
Creo que soy frígida en la cama, ¿qué puedo hacer?

LA FRIGIDEZ

Creo que soy frígida en la cama, ¿qué puedo hacer?

La falta de deseo sexual es un problema que afecta a muchas mujeres y cuyo origen es en su mayor parte psicológico.

Frigidez sexualLa frigidez sexual afecta a una de cada diez mujeres

La Real Academia Española define a una persona frígida como un ser frío, una acepción que convierte este término en uno usado con relativa frecuencia para calificar el comportamiento de muchas mujeres en la cama. Sin embargo, la frigidez es mucho más que eso. Define una disfunción sexual en la que la mujer no siente ningún placer o excitación cuando mantiene relaciones sexuales con su pareja o se masturba. La frigidez está además generalmente acompañada por la anafrodisia, que es la falta de apetito o deseo sexual.

La frigidez puede tener un origen psicológico o biológico
Se estima que un 10% de las mujeres sufre algún tipo de frigidez y no siente placer en sus relaciones sexuales. No hay que confundir este síntoma con otros más frecuentes como la anorgasmia (cuando la mujer sí siente placer pero no llega al orgasmo en la penetración) o el vaginismo (la dificultad de ser penetrada por la contracción de los músculos vaginales), que pueden llegar a afectar hasta el 30% de nosotras.

Existen básicamente dos tipos de frigidez, que tienen asociados tratamientos distintos. La más frecuente es la de origen psicológico y puede tratarse con terapia, mientras que las de tipo biológico tienen tratamientos más específicos y dependen de cada caso.

La frigidez de origen psicológico

La mayoría de los problemas de frigidez contienen un componente psicológico de mayor o menor grado. Algunos pueden ser recientes o transitorios como la pérdida de atracción física o amor hacia tu actual pareja, la dejadez de vuestra relación o incluso relaciones sexuales decepcionantes entre ambos desde hace algún tiempo. Incluso no tienen por qué estar relacionados con tu pareja y pueden deberse al estrés, la depresión e incluso a conflictos laborales.

Otras en cambio revelan problemas más profundos o de largo plazo. Un desprecio de sí mismo o un descontento con su cuerpo; una educación en la infancia en la que se criminalizaban las relaciones sexuales, la desnudez o la masturbación; falta de cariño y muestras afectivas de los padres e incluso abusos sexuales o tocamientos.

La frigidez de origen biológico

Además de en nuestra mente, la frigidez puede estar causada por otros aspectos como son ciertos medicamentos como antihistamínicos o antidepresivos; las drogas (incluso el alcohol o la nicotina) o enfermedades como la diabetes o la esclerosis múltiple.

Un 10% de las mujeres sufre frigidez
También es posible que la frigidez tenga su origen en problemas hormonales, especialmente causados por una mala administración o reacción negativa a ciertos anticonceptivos, y, más raramente, a alguna malformación en el aparato reproductor de la mujer.

Tratamientos contra la frigidez

Lo primero que debes hacer es intentar identificar el tipo de frigidez que padeces. Si se trata de un problema reciente, intenta relajarte y cambiar tus hábitos para ver si el problema desaparece solo en unos días. Si no mejora, lo más adecuado es que visites al médico y le cuentes con naturalidad el problema para encontrar entre ambos las causas del mismo y poder aplicar la solución adecuada.

Si la frigidez tiene un origen psicológico, lo más probable es que necesites una terapia con un profesional que te ayudará a identificar las razones afectivas y emocionales, te permitirá descubrir tu cuerpo y hará que la frigidez desaparezca.

En el caso de origen biológico, el tratamiento varía en función de la causa precisa de esa frigidez. En muchos casos bastará con cambiar de medicamento o anticonceptivo. En otros, en los que la mujer ha perdido por completo la sensibilidad, existe la posibilidad de inyectar ácido hialurónico para aumentar la sensibilidad del punto G, algo que nunca debes realizar sin supervisión médica.

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