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¿Se debe tener sexo cuando estamos enfermos?
¿Se debe tener sexo cuando estamos enfermos?
CONSEJO

¿Se debe tener sexo cuando estamos enfermos?

Aún con falta de fuerzas se puede dar el caso de querer disfrutar del sexo. La disposición dependerá de la enfermedad y de la personalidad de cada uno.

Puede darse el caso de que ambos estéis enfermos Puede darse el caso de que ambos estéis enfermos

Tienes una cita importante con ese chico o chica que tanto te gusta, después de un tiempo separado de tu pareja esta noche os vais a reencontrar o simplemente el aburrimiento hace que tengas ganas de practicar sexo pero estás con la gripe o un mero resfriado y no sabes si tus planes iniciales se podrán llevar a cabo. ¿Podemos hacer el amor cuando estamos enfermos? ¿Podemos transmitirle a nuestra pareja la fiebre o el malestar que tenemos por mantener relaciones sexuales?

No hay nada escrito acerca de si por tener una enfermedad de carácter leve (virus, resfriado,...) se puede o no mantener sexo, incluso hay estudios que aseguran que puedes curarte al hacerlo. Es algo que depende de la pareja en cuestión. De si tú tienes ganas, ella también y de si no tenéis miedo al contagio. Aunque hay que tener en cuenta que si es alguien con el que convives o estás a menudo probablemente se haya producido el contagio sin necesidad de intercambiar fluidos.

A la hora de practicar sexo se nos advierte una y otra vez del peligro de contagio de enfermedades sexuales, pero nada se nos dice de si es recomendado hacer el amor cuando tenemos un resfriado, nos ha subido la fiebre o estamos incubando una gripe. Básicamente se trata de aplicar el sentido común.

Apoya y cuida a tu pareja con todo lo que esté en tu manoApoya y cuida a tu pareja con todo lo que esté en tu mano

Sin ganas de hacer nada

Cada persona es distinta y sobrelleva el catarro o la gastroenteritis de un modo diferente. Hay quien puede trabajar en perfectas condiciones a pesar de tener 38º de fiebre y hay quien al menor indicio de resfriado no puede más que tirarse al sofá/cama y enroscarse en mantas esperando a que se le pase. Por ello a la hora de plantearnos tener sexo estando enfermos cada uno es diferente.

Sin embargo, en la mayor parte de los casos cuando se tiene alguna de las enfermedades vistas anteriormente vienen acompañadas, por lo general, de cierto malestar que hace que nos volvamos irascibles y sin ganas de hacer nada. Después de un par de días en cama sudando la fiebre también es normal que nos sobrevenga el aburrimiento, especialmente cuando empezamos a notar cierta mejoría. ¿Ha llegado el momento de darnos una alegría al cuerpo?

Cuando alguien está vencido por un virus pierde fuerzas y ganas de hacer las cosas, así que practicar sexo se le puede plantear como algo poco menos que imposible. Pensar en tener a alguien encima, debajo e incluso la posibilidad de destaparte ligeramente mientras lo hacéis puede ser la cosa menos apetecible del mundo para alguien con catarro.

A ello súmale que apenas tienes fuerzas para levantarte mucho menos para ejecutar posturas complicadas con las que perder el equilibrio o buscar lugares especiales en la casa en los que practicar sexo. Puede, no obstante, que pese a todo esto ya no sepas que hacer con el aburrimiento, que el hecho de estar en posición horizontal haya despertado tus deseos más ocultos o que sea la última posibilidad de hacer el amor con tu pareja en una temporada y te líes la manta a la cabeza.

No todo vale. Piensa con antelación el plan No todo vale. Piensa con antelación el plan

Medicamentos y ducha de agua caliente

En ese caso, ánimo ¡y al toro! Te recomiendo no improvisar como puedes hacer otras veces y planificar ligeramente vuestro encuentro sexual. Así, procura que sea en el momento en que los medicamentos que estás tomando empiecen a tener menos efecto, ya que algunos pueden producir somnolencia y no estaría bien visto que te durmieras mientras lo hacéis.

Sal de la cama, date una buena ducha de agua caliente, cámbiate el pijama con el que llevas desde que empezaste a tener síntomas de catarro y airea la habitación. Hay quien sobrelleva mejor que otros el resfriado pero como ya comentamos anteriormente no estás para innovar en el terreno sexual, así que es mejor ir a lo seguro y hacer el amor en un sitio donde no tengas posibilidades de perder el equilibrio y caerte e incluso puedas estar arropada. La cama y posturas fáciles son prácticamente tu única opción.

Tampoco es recomendable que decidas llevar la acción esta vez, deja que sea tu pareja la que te guíe y tú simplemente déjate llevar por ella.

Complicaciones con el sexo oral

Si la enfermedad en cuestión es un catarro o un resfriado a buen seguro que tendrás estornudos, tos y no podrás sepárate de los pañuelos de papel más de 30 segundos. En ese caso hay ciertas cosas que pueden suponer un riesgo para tu integridad.

Es el caso de practicarle sexo oral a tu pareja, especialmente en el caso de que seas una mujer. Requiere respirar por la nariz dado que la boca está ocupada en otros menesteres. Si tienes la nariz taponada o estornudas constantemente te podemos asegurar que no es una buena idea. Mejor dejar hacer a la otra persona.

Descansar y practicar sexo es compatible Descansar y practicar sexo es compatible

Pérdida de sensualidad

Y es que a la hora de tener sexo cuando se tiene gripe no es únicamente el enfermo el que tiene que decidirlo, sino que tu pareja juega un papel importante. Puede que la fiebre haya bajado y que parte de ese malestar general que sentías se haya aminorado, pero, reconócelo, aún así no vas a estar en tu mejor momento.

No resultas igual de atractivo para tu pareja y lo sabes. Y no sentirte sexy también cuenta en tu contra. No solo es que la gripe te haya dejado mala cara, que eso se puede arreglar con maquillaje, sino que no vas a tener la energía de otras veces e, incluso, puedes sufrir alguna incidencia mientras practicáis sexo, como mareos o náuseas.

Si tienes gastroenteritis puedes sentir la llamada del baño en el momento más inoportuno o si se trata de un simple catarro pueden sobrevevenirte los estornudos o un ataque de tos en el momento de los arrumacos. Cuestiones sin apenas importancia y que cualquiera puede entender, pero que a buen seguro romperán la magia del momento y restarán toda sensualidad a vuestro encuentro.

Y eso sin hablar de los sudores que recorrerán tu cuerpo si tienes fiebre. Vale que el sudar mientras practicáis sexo puede ser un estimulante, pero este otro tipo de sudores no lo son.

Mientras se practica sexo se refuerza el sistema inmunológicoMientras se practica sexo se refuerza el sistema inmunológico

Las probabilidades del contagio

A todo lo anterior hay que sumar el hecho de que por practicar sexo con otra persona le puedes contagiar la enfermedad. En el caso de las vistas anteriormente es del todo probable ya que se trata de virus que se transmiten por el aire. Es decir si convivís u os veis a menudo es posible que haya contagio sin siquiera daros un beso.

También es cierto que el contagio suele producirse cuando la persona enferma está incubando el virus, por lo que para cuando desarrolle los síntomas de la gripe o el catarro ya no hay riesgo de contagio. Ya se lo habrá pasado o no lo hará.

El sexo cura la gripe

Y si visto lo anteriormente llegas a la conclusión de que a pesar del malestar que sientes quieres tener sexo con tu pareja -y ella está de acuerdo- adelante. Tenemos buenas noticias para ti. Según un estudio de científicos suizos el sexo puede ayudar a curar la gripe.

Resulta que mientras se practica sexo se refuerza el sistema inmunológico. Al hacer el amor se incrementa el número de células T del cuerpo, que son las que ayudan a eliminar el virus.

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