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¿Qué hago si descubro que mi padre está siendo infiel a mi madre o viceversa?
¿Qué hago si descubro que mi padre está siendo infiel a mi madre o viceversa?
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¿Qué hago si descubro que mi padre está siendo infiel a mi madre o viceversa?

No saber actuar ante una infidelidad es algo normal porque es una situación que a nadie le gusta, ¿pero que pasa cuándo es tu padre o tu madre quién está siendo infiel?

Los problemas a los que se enfrenta una pareja son muchísimos y de lo más variados, pero no cabe duda de que la infidelidad es uno de los más peliaguados y difíciles de gestionar. Suponen la entrada de terceras personas y, por lo general, ponen en riesgo de continuidad la relación, por lo que pueden afectar a muchas personas más, como es el caso de los hijos.

La infidelidad es difícil gestionar, ya que no sabemos cómo actuarLa infidelidad es difícil gestionar, ya que no sabemos cómo actuar

Las dudas, reticiencias y desconfianza entre los implicados aumentan y las sospechas, sean fundadas o infundadas, crecen cada día. La infidelidad debería ser algo a tratar en el seno de la pareja, puesto que al fin y al cabo es a los que compete, pero como comentábamos puede afectar al resto de la familia. Y eso, especialmente, cuando quien descubre que uno de los dos es infiel es otra persona, como puede ser un hijo.

En ese caso el hijo es el que se encuentra inmerso en una situación que no sabe cómo gestionar. No sabe qué hacer porque, por lo general, nunca antes se había encontrado en una de esas y porque puede tener un sentimiento de culpabilidad haga lo que haga.

Paso por distintas fases

Si uno descubre que su padre es infiel a su madre, o viceversa, se encontrará con distintos tipos de sentimientos, comenzando por la incredulidad. Lo más normal es que al descubrir la infidelidad uno se sorprenda, no es algo que uno espera, encontrarse a su padre con otra persona que no es su madre. Lo primero que se hace es dudar, pero tras el estado de sorpresa se pasa a un estado de rechazo.

Se rechaza a ese progenitor que ha sido infiel, porque aunque una infidelidad compete a la pareja -y a la tercera persona en ciernes, un hijo se va a sentir también engañado. Su percepción no es que su padre haya engañado a su madre, o viceversa, sino que ha traicionado a toda la familia. El rechazo hacia ese progenitor es normal, aunque en ocasiones no esté suficientemente justificado.

Es normal rechazar a ese progenitor que ha sido infielEs normal rechazar a ese progenitor que ha sido infiel

Y luego viene la fase de qué hacer ante tal descubrimiento. La duda es: contarlo o callarse. En el primer caso hay muchas personas a las que se puede decir, el propio infiel, la persona que sufre la infidelidad u otra persona con la que desahogarse. Pero también se puede optar por guardar silencio, pensando que es lo mejor, hacer como si nada hubiera pasado.

Lo cierto es que en una tesitura como esta no hay una única respuesta válida. Todo depende de las circunstancias de las personas implicadas y de lo que quiera hacer el hijo que ha descubierto la infidelidad. Puede que entienda que lo mejor es hacer como que no ha pasado nada, incluso llegar a dudar de lo que sabe, pensando que es una situación que puede reconducirse y acabar bien para la pareja.

Repasar la información que se tiene

Cada uno es el que tiene que decidir qué hacer, no se puede obligar a nadie actuar de uno u otro modo, pero como es normal que surjan dudas vamos a repasar cuáles son las opciones que se le presentan. Antes de decidir qué hacer lo más recomendable es repasar los hechos: qué es lo que se supone que se sabe y si cabe lugar a algún tipo de malinterpretación.

Lo más recomendable es repasar los hechosLo más recomendable es repasar los hechos

¿Estás seguro que lo que has visto u oído es una prueba de infidelidad? ¿Puedes haber malinterpretado un gesto o una palabra amable? ¿Puedes incluso haberte equivocado de persona? Lo primero es tener claro qué es lo que sabes y lo que no y tratar de complementar esa información. Puede que en un principio le dieras una importancia desmedida a algún detalle pero luego te des cuenta de que no es nada, que no va a ningún lado.

Hablar las cosas

Si las dudas te carcomen es bueno hablarlo, pero quizás no sea recomendable hacerlo con las personas implicadas en un primer momento, sino con otra que las conozca y sea de tu confianza. Un amigo cercano o tu pareja son buenos interlocutores. No es recomendable, por ejemplo, alguien de la propia familia, porque le trasladarás la responsabilidad que tú sientes en este momento. Y no es justo.

Es bueno hablarlo con algún amigo cercano para desahogarteEs bueno hablarlo con algún amigo cercano para desahogarte

Comparte con esa otra persona tus sospechas y pídele su opinión. A veces ver las cosas con otros ojos ayudan a esclarecer las cosas. Aún así, eres tú quien debe decidir qué hacer con la información que tienes o no tienes.

Como si nada hubiera pasado

Puedes decidir no hablar, hacerte a un lado, como si nada hubiera pasado y esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Pero también puedes actuar y preguntar al supuesto infiel. Debe ser una conversación sosegada, en un lugar en que los dos os sintáis tranquilos y donde no haya lugar a reproches. Se trata de exponer lo que sabes y cuestionarle sobre lo que está pasando. Sus explicaciones pueden ser suficientes.

Puede que le hagas recapacitar sobre esa otra relación que tu madre o padre puede estar teniendo, puede que la conversación sea una llamada de atención y decida ponerle fin o, por el contrario, seguir con ella adelante. Ten en cuenta que es su vida y que tú puedes estar más o menos de acuerdo, pero no intervenir.

Abrir los ojos al traicionado

Es muy normal que tú, como hijo, te sientas traicionado y que en todo momento tengas en mente a la persona que está siendo traicionada y que, es presumible, que no sepa nada. Abrirle los ojos y decirle lo que está pasando es lo primero que harían muchos, pero párate y piensa un momento. Para empezar no es tu relación, es la suya, puede que sepa tanto o más que tú o puede que no tenga ni idea.

Quizás para descubrir la infidelidad pueda necesitar algún tipo de ayuda indirectaQuizás para descubrir la infidelidad pueda necesitar algún tipo de ayuda indirecta

Piensa qué es lo que querrías tú si estuvieras en su situación y luego date cuenta de lo difícil que puede ser para un padre o una madre enterarse de que su pareja le es infiel a través de su hijo. Es un golpe muy duro. Lo sería menos si su pareja le confiesa la infidelidad o si se da cuenta por si mismo. Aunque quizás para descubrirlo pueda necesitar algún tipo de ayuda indirecta.

Insistimos en que la forma de actuar al descubrir que tu padre o tu madre le está siendo infiel a su pareja no es una decisión fácil de tomar, ni tampoco que exista una respuesta válida para todos los casos. Lo mejor es que te des un tiempo para decidir cómo actuar, no hacerlo en caliente y sopesando todas las posibilidades que existen y que te hemos comentado.

También has de tener en cuenta que, de dar a conocer lo que sabes, es una información muy importante y que va a tener repercusiones en el futuro y en la relación de tus padres, lo que influirá en toda la familia. No actúes de forma egoísta, sino como creas que es mejor para todas las partes.

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