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El himen: mitos, leyendas y realidades
El himen: mitos, leyendas y realidades

CONÓCELO A FONDO

El himen: mitos, leyendas y realidades

Descubre la verdad sobre todas las especulaciones que giran en torno al himen y su relación con la virginidad y las diferentes culturas.

Chica en ropa interior roja Chica en ropa interior roja
Muchas son las historias y los mitos que rodean al sexo a la presencia de un himen intacto, o por el contrario un himen perforado, sobre todo si atendemos a factores culturales. Pero lo cierto es que todos estos mitos caen cuando el hecho de que este tejido no se encuentre intacto no depende únicamente de si la persona ha mantenido o no relaciones sexuales.

El himen es un tejido o membrana que se encuentra en el interior de la vagina. Este tejido se encuentra totalmente cerrado cuando nacemos, y a medida que vamos creciendo se va haciendo más elástico hasta que se convierte en un tejido débil y frágil. En un primer momento, la función de este tejido es simplemente la de proteger la zona de infecciones, pero cuando la niña llega a su adolescencia, el propio cuerpo crea otro "medio" para proteger esta zona de todos los agentes infecciosos, haciendo que el himen pierda esa única función con la que cuenta.

Pero si lo miramos desde el punto de vista cultural, las cosas cambian de manera considerable. Cambia

El himen es el símbolo principal de la virginidad femenina
de manera tan significativa que hace que este tejido de la vagina, que no cuenta con ninguna función, se convierta en el símbolo principal de virginidad en la mujer, en el signo de que no ha tenido sexo con nadie. Esto es algo que a día de hoy sigue siendo esencial para muchas culturas.

Saber si nuestro himen o el de cualquier chica se ha roto es fácil. Si es en nuestro caso deberemos colocar un espejo para que podamos visualizar bien la zona, de manera que nos coloquemos en una posición que no provoque dolor al insertar nuestros dedos. Al abrir los labios vaginales se podrá ver el himen, o los restos de él en caso de que esté roto, como si fuera una simple exploración. Asimismo, hay que tener cuidado con los movimientos que hacemos con los dedos, ya que es un tejido muy fino y sensible y podría desgarrarse.

Chica tapándose por encima de la faldaChica tapándose por encima de la falda

Muchas y muchos piensan que el simple hecho de que el himen esté roto significa que la mujer ya no es virgen y que ha tenido sexo con una persona, pero lo cierto es que la rotura de este tejido puede darse por muchas otras razones. Un ejemplo sería la utilización de tampones en la época de menstruación, la realización de actividades como montar a caballo y la gimnasia rítmica, o el simple hecho de masturbarse. Es por esta razón por la que verdaderamente no puede certificarse el cómo se ha producido la rotura sin que el ginecólogo realice una exploración que lo confirme.

Himen roto y virginidad

En la actualidad, a pesar de que los tiempos han cambiado mucho a las sociedades, siguen quedando culturas donde la relación entre un himen intacto y la virginidad están unidos por un hilo muy resistente. Pero lo cierto, es que como hemos dicho anteriormente, son muchas las razones por las que puede romperse este tejido.

Hay mucha confusión e informaciones inexactas en torno a lo que es la virginidad, como el hecho de mantener sexo con una persona, sobre todo entre adolescentes, y es esta confusión la que hace que hoy en día haya culturas donde se penalice tanto el hecho de que un himen esté roto. Eres virgen si no has mantenido relaciones sexuales, y si ya las has tenido, definitivamente no eres virgen.

Pareja a punto de mantener relaciones sexuales Pareja a punto de mantener relaciones sexuales

El término virginidad es más un estado emocional que un concepto por sí solo, ya que depende de la educación, de la forma en la que se vive el sexo y otros muchos factores. Por esto el hecho de que esa parte corporal, que para muchos determina si se han mantenido relaciones sexuales o no pero que en muchas ocasiones es irrelevante, no quiere decir que se deba tomar como una pérdida de la virginidad, porque una visita al ginecólogo con su respectiva exploración puede aclararlo todo.

De igual manera, cabe destacar en este punto que el hecho de que se hayan mantenido relaciones

El himen no siempre se rompe con relaciones sexuales
sexuales, no conlleva que el himen se rompa. Se han dado muchos casos en los que tras varias ocasiones de haberse mantenido relaciones sexuales, el himen no ha terminado de romperse, e incluso está intacto. Y es que este tejido, aunque es bastante débil, también resulta muy elástico.

El himen en otras culturas

El hecho de que una mujer llegue con el himen intacto al matrimonio sigue siendo un símbolo de pureza, respeto y espiritual en muchas religiones y culturas del mundo. Lo que varía de unas a otras es sin duda la aplicación práctica que se le dé. Por ejemplo, en el cristianismo y el judaísmo la mujer no sufre consecuencias graves ante la presencia de este tejido intacto, pero en los páises donde el islamismo está presente, esto puede suponer para la mujer una desgracia social. De esta manera, cuando en los años sesenta se dio la liberación sexual de la mujer, en Occidente temas tabúes como el de la virginidad, se vinieron abajo, pero en otras culturas han permanecido hasta nuestros días.

Mujer musulmana tapada con un velo Mujer musulmana tapada con un velo

De este modo, también destacado por ejemplo el ritual que las novias gitanas deben seguir antes de su boda para comprobar que su virginidad está intacta. Un ritual, que como muchos sabéis, consiste en someter a la novia a una exploración vaginal con un pañuelo blanco. Asimismo, en algunos lugares de la India, que la chica sea o no virgen no solo influye en su propia vida, sino también en la de la familia de esta, que se juega su honor por ella.

De igual manera, podemos destacar la importancia que se le da a la virginidad en muchas tribus africanas, que siguen realizando prácticas a niñas pequeñas para preservar el himen y la virginidad de estas. Estas intervenciones consisten en la exploración y la ablación seguida del cierre vaginal permanente, dejando tan sólo una abertura por la cual se expulsa la orina y el periodo en épocas de menstruación. Estas prácticas que en tantas ocasiones se han denunciado, casi siempre las realizan curanderas o parteras, sin ningún tipo de anestesia, lo que resulta aún más doloroso.

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