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Homofobia en el trabajo: qué hacer si sufres discriminación
Homofobia en el trabajo: qué hacer si sufres discriminación

CONSEJOS

Homofobia en el trabajo: qué hacer si sufres discriminación

La homofobia afecta a cualquier persona del colectivo LGTBI y no distingue entre sus víctimas, ya sean hombres o mujeres.

El trabajo es ese lugar en el que pasas buena parte de tu día, en la mayor parte de los casos un mínimo de ocho horas. Ha de ser un espacio en que te sientas cómodo, seguro y en que puedas mostrarte tal y como eres sin que eso suponga ningún tipo de problema con el entorno que te rodea. Tus compañeros son, en muchos casos, una segunda familia. Pasas muchísimo tiempo con ellos, y aunque no siempre es posible ser amigo de todos ellos sí que es recomendable tener una relación amigable. Por tu bien y el de ellos.

Pero eso no siempre es fácil, y no tienes que ser tú el culpable de esa situación. Hay ocasiones en que los compañeros, o los jefes, no son lo más mínimamente amigables y acaban por dejar de lado a determinadas personas por cuestión de su sexo, religión o procedencia.

La homofobia resulta una práctica terrible en cualquier ambienteLa homofobia resulta una práctica terrible en cualquier ambiente

Vamos a hablar de la discriminación laboral por condición sexual, cuando a alguien le hacen de menos por no ser hetero. La homofobia afecta a un homosexual, pero también a cualquier persona del colectivo LGTBI (Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales e Intersexual) y no distingue entre sus víctimas -ni tampoco entre sus impulsores- a hombres y mujeres.

Cuando el trabajo deja de ser seguro

La homofobia resulta una práctica terrible en cualquier ambiente, pero recuerda que el trabajo es un espacio supuestamente seguro en que pasas muchas horas y que, de ello, depende tu empleo y tu sustento económico. De ahí que en espacios tan familiares como este o el centro de estudios resulte aún más brutal y dañina para quien sufre cualquier tipo de agresión.

En el trabajo esto se traslada en supuestas bromas que lo que esconden es la homofobia, en comentarios dañinos y despectivos o en dar de lado a una persona homosexual en las conversaciones o a la hora de organizar algún tipo de actividad. Lo que eso conlleva es que no se sienta parte del grupo y se aísle para evitar seguir sufriendo.

La discriminación puede afectar en diversos afectos a quien la sufre. Para empezar puede hacer que se retraiga, no se relacione con otras personas del trabajo. Además, puede minar su autoestima, incluso producirle una depresión, sin contar que afectará a su rendimiento laboral porque no estará centrado en el trabajo.

El rechazo a los diferentes, a los que no son como tú siempre ha existido. A lo largo de la historia se ha discriminado a hombres y mujeres por el color de su piel, por su procedencia, por su forma de hablar... Los motivos para los que hacer de menos a alguien son muy variados y, como no, la orientación sexual es uno de ellos. De ahí que mucha gente no se declarara abiertamente homosexual o LGTBI, por miedo a ser dada de lado o, lo que es peor aún, a ser acosada.

Hoy en día las salidas del armario son muy frecuentes, por suerte, pero muchos se siguen encontrando en que una vez traspasado ese umbral la aceptación por parte de otras personas no es fácil. La situación llega a tal punto que pueden poner en peligro algo tan fundamental como es su empleo. Y hay sectores en que aún se complican más las cosas, esos que siempre se han considerado propios de "hombres", como los relacionados con la producción o la seguridad.

El 60% denuncian discriminación laboral

El trabajo es uno de los lugares en que más discriminación sufren las personas LGTBI. Hay estudios que apuntan a que el 60% de ellos lo padecen y la mitad de ellos prefieren no revelar su orientación sexual a la hora de buscar o incorporarse a un empleo.

La discriminación puede hacer que una persona se retraigan y no se relacionen con la genteLa discriminación puede hacer que una persona se retraigan y no se relacionen con la gente

Eso no evita que se sientan discriminados cuando compañeros de trabajo hacen comentarios despectivos hacia el colectivo LGTBI o bromas a costa de ellos. El humor soporta casi todo, pero hay ciertas cosas que no tienen cabida, especialmente cuando a alguien implicado directamente no le hace gracia el asunto.

¿Qué hacer en esa situación? No resulta fácil como proceder cuando sientes que hombres o mujeres te marginan por ser homosexual o que tienen una idea de los LGTBI distorsionada y eso puede acabar por minarte. Puede hacer que tu confianza en ti mismo descienda y que no sientas ganas siquiera de ir a trabajar, lo que evidentemente afecta a tu rendimiento laboral. Y eso no debería ser así.

Enfrentarse a los compañeros

Para evitarlo o frenar ese comportamiento por parte de los compañeros lo primero sería enfrentarse a ellos con una actitud calmada. Hablarles abiertamente de tu identidad sexual y decir qué tipos de actitudes no te gustan y te ofenden y esperar que cejen en ellas. En ocasiones puede darse la circunstancia de que los hombres y mujeres discriminan a otros no fueran del todo conscientes del daño que hacían o no creyeran que "fuera para tanto" y al hacérselo ver cambien su conducta.

Si no es así puede que las cosas vayan aún a peor. Ante esta posibilidad la primera medida sería hablar con los responsables de la empresa para poner en su conocimiento lo que está ocurriendo y que sean ellos los encargados de poner solución al asunto. No en vano la discriminación no está permitida en el ambiente de trabajo y la homofobia puede acabar derivando en delitos, al margen de que es una práctica que la mayor parte de las empresas aspiran a erradicar.

La persona que sufre la discriminación es la víctima y la sociedad debería protegerlaLa persona que sufre la discriminación es la víctima y la sociedad debería protegerla

Hacer públicos los casos de homofobia

Es por eso que se vuelve importante evidenciar la discriminación hacia el colectivo LGTBI y la mejor forma de hacerlo es denunciando públicamente los casos de homofobia. Si es algo que puede ser tipificado como delito busca un abogado y estudiar las posibilidades que hay de plantear una demanda judicial. Las asociaciones de LGTBI tienen experiencia en estas cosas y pueden echarte una mano.

También es importante darlo a conocer a la sociedad y en ese sentido las redes sociales son una herramienta que llega a prácticamente todo el mundo y que tenemos a nuestro alcance. Un post hablando de un caso de homofobia puede escandalizar a suficientes personas como para que los responsables de tu empresa tomen medidas al respecto. Pero también te advertimos que están abiertas a todo el mundo y puedes encontrarte con comentarios más desagradables que los de los compañeros que te discriminan.

La última medida que te quedaría, si lo anterior no ha funcionado y la situación en el trabajo te resulta insostenible, sería dejarlo y buscar otro empleo, pero no resulta justo. La persona que sufre la discriminación es la víctima y lo que debería hacer la sociedad es protegerla. Además, cuando ha sufrido homofobia en la oficina puede acabar por pensar que le ocurrirá en otros puestos similares, lo que afectará negativamente a su autoestima y sus expectativas laborales.

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