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Evita la violación en la pareja: no es no
Evita la violación en la pareja: no es no

LAS COSAS CLARAS

Evita la violación en la pareja: no es no

La mayor parte de las violaciones son realizadas por personas conocidas y no en un callejón oscuro por alguien a quien no hemos visto nunca.

Cuando pensamos en una violación, posiblemente lo primero que se nos venga a la cabeza sea un callejón oscuro, en medio de la noche, y un completo desconocido acosando a una mujer que paseaba tranquilamente. Básicamente, la imagen de violación que las películas de Hollywood nos han metido en la cabeza. No obstante, la mayor parte de las violaciones son realizadas por conocidos, sobre todo por personas cercanas al ámbito familiar de la víctima.

Además, la idea que tenemos del acto de violación en sí también es algo totalmente estereotipado, y que no siempre tiene por qué funcionar así. En una violación no siempre tiene por qué haber agresión física por parte del hombre; puede que esta violencia física sea sustituida por un miedo psicológico irracional. Puede que el violador esté dentro de la pareja, que el agresor y la víctima tengan una relación sentimental, y que ella ni siquiera sea consciente de que está siendo violada. Puede que el sexo no sea forzado físicamente, pero sí psicológicamente. Y eso también es una violación. Esto es algo que tenemos que tener muy en cuenta antes de comenzar siquiera a hablar de la violación dentro de la pareja: el sexo forzado siempre, absolutamente siempre, es una violación.

Para ver cómo se pueden evitar las violaciones dentro de una pareja, lo primero que tenemos que explicar es, sin duda, que una pareja puede estar formada por un hombre y una mujer, por dos hombres, o por dos mujeres. Puede haber más concepciones de pareja, distintos tipos de relación, siempre y cuando hablemos de amor libre. No obstante, nosotros nos vamos a centrar en el artículo de hoy en las violaciones dentro de una relación heterosexual; no por nada en particular, sino porque las violaciones suelen darse de un hombre a una mujer. Estadísticamente, esto es un hecho. En el año 2015, 827 mujeres fueron violadas con penetración en España, mientras que solo hubo 82 víctimas masculinas. Además, los imputados suelen ser en su gran mayoría hombres: también en el mismo año, en 2015, hubo 252 mujeres detenidas por agresiones sexuales, mientras que la cifra de hombres agresores asciende hasta los 5.028.

La mayor parte de las violaciones son realizadas por personas conocidasLa mayor parte de las violaciones son realizadas por personas conocidas

Teniendo esto en cuenta, y partiendo de esta base, ya podemos explicar cómo evitar las violaciones dentro de una relación sentimental.

"Si no te acuestas conmigo es porque ya no me quieres"

Como mujeres, lo primero que tenemos que tener en cuenta es que siempre que no queramos tener sexo, no tenemos por qué hacerlo. Aunque mantengamos una relación sentimental con alguien, aunque estemos enamoradas, no tenemos ninguna obligación de acostarnos con esa persona si no nos apetece. Si para conseguir que nos acostemos con él tiene que recurrir a frases como "si no te acuestas conmigo es porque ya no me quieres" o "eres mi novia, tienes que satisfacerme", cuidado. Porque se pueden dar dos casos: que acabéis cediendo por pena, o por miedo a que os deje, o que os fuerce físicamente. Seguro que no tenéis ninguna duda sobre la segunda, y sabéis reconocer que eso es una violación. Pero... ¿sabíais que la primera situación también es una violación? Estáis consintiendo tener sexo por miedo, no porque realmente vuestro cuerpo os lo pida o porque os apetezca y, como hemos dicho, el sexo forzado siempre es una violación.

En estos casos, lo idóneo sería no consentir el sexo. No obstante, todos sabemos que en la vida real no es tan fácil como decir "no" y que ese "no" se entienda. El forzar a tener sexo también es una forma de maltrato, y lo que deberíais hacer es denunciar la violación; por desgracia, el concepto de violación que tiene la Justicia es todavía muy cerrado, más cercano a lo que muestran las películas que a lo que realmente sucede. Tratad de rodearos de gente que os comprenda, que pueda apoyaros, que os pueda dar apoyo psicológico y, sobre todo, dejad a esa pareja. Es una persona tóxica, que debéis eliminar de vuestra vida tan rápido como podáis; sí, tendréis miedo, y por eso es importante que tengáis una red fuerte a vuestro alrededor.

Cuando una persona dice que no se debe respetar su decisiónCuando una persona dice que no se debe respetar su decisión

Si os sentís solas, si tenéis miedo, acudid a cualquier colectivo feminista que pueda haber en vuestra ciudad y pedid ayuda. Sobre todo eso, pedid ayuda, porque siempre os la darán. Hablar con otras mujeres que han estado en vuestros casos os servirá para comprender que no habéis hecho nada mal, que no sois vosotras las culpables.

No es no, incluso si es vuestra pareja la que os lo dice

Si vuestra pareja no quiere tener sexo, por muchas ganas que vosotros podáis tener, no siempre será no. Meterle mano cuando ya ha dicho que no tiene ganas de mantener relaciones esa noche, o enfadaros porque es "muy seca" (no lo es, simplemente no tiene ganas), no hará más que hacer que ella acabe cediendo sin ganas. ¿Realmente es eso lo que queréis? Respetad que no es no. Y que si no tiene ganas en ese momento, tendréis que aguantaros, y esperar a que a ella también le apetezca.

Quizás todo este problema parte de la base de que hay quien todavía ve a su novia como un objeto, como algo de su posesión. Es por esto que es tan importante educar a los hombres para que comprendan que sus parejas no son esclavas sexuales, que tienen sus propias apetencias físicas y que será cuando ellas quieran (y ellos, los dos) que mantendrán relaciones sexuales.

Recordad: no siempre será no. Y cuando no es sí, también es no. Si ella está dormida o no se encuentra en condiciones de decir que sí, la respuesta es no.

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