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Cómo superar el divorcio de tus padres cuando eres pequeño
Cómo superar el divorcio de tus padres cuando eres pequeño

DIVORCIO CON HIJOS

Cómo superar el divorcio de tus padres cuando eres pequeño

Un divorcio siempre genera estrés en todos los miembros de la familia y obliga a enfrentarse a situaciones nuevas y desconocidas. Descubre como la separación de los padres puede afectar a niños y adolescentes.

 ¿Puedes superar el divorcio de tus padres?¿Puedes superar el divorcio de tus padres?

El divorcio es una de las situaciones más difíciles que puede vivir una familia y en la que se ven afectados todos los miembros. Cuando la pareja tiene niños o adolescentes a su cargo, además de ocuparse de la separación, intentan procurar que sus hijos sufran lo menos posible. Y es que, no es lo mismo si los hijos son niños o si ya son adolescentes, en cada caso necesitarán una atención diferente. Tras el divorcio toda la familia debe aprender a vivir de otra manera.

Hay que comprender que el efecto del divorcio sobre los hijos no se limita al momento de la decisión de la pareja de separarse, también a cómo se anunció y produjo, o cómo se gestiona todas las novedades que trae consigo. Te explicamos cómo afecta el divorcio a la familia, al niño y al adolescente; y te proponemos algunas ideas que pueden ayudar a que la nueva situación afecte lo menos posible al menor.

Impacto del divorcio en la familia

Un divorcio afecta a todas las áreas de la vida de una persona. A nivel emocional se atraviesan sentimientos muy intensos y se vive un período de duelo. Los padres pueden sentir que cuando los hijos no están con ellos, tienen que cubrir ambos roles, lo que genera tensión. Además de que se ven inmersos en decisiones que pueden ser nuevas. La separación generalmente implica cambios económicos, que son percibidos más negativamente por los jóvenes. Pueden aparecer problemas con los hijos que no existían o enfriarse las relaciones con la familia política.

Las consecuencias de la ruptura por lo general son difíciles y los más afectados casi siempre son los hijos, no importa la edad que tengan. Es una tarea muy complicada para un niño aceptar la realidad de que sus padres ya no están juntos y que uno de ellos ya no vive en casa. Tanto los más pequeños como los jóvenes, se van plantear preguntas que deben ser respondidas por sus padres de la manera más honesta posible. Hay que hacerles ver que la familia no se ha roto, sólo debe adaptarse a la nueva situación.

Según las edades del niño se lo tomará de una forma u otra Según las edades del niño se lo tomará de una forma u otra

Cuando eres un niño

Según las diferentes edades del niño, observaremos distintas conductas que pueden aparecer como consecuencia del estrés que le produce la nueva situación familiar. Antes de los 3 años pueden regresar a conductas evolutivas ya superadas como la pérdida del control de esfínteres, irritabilidad, dificultad para separarse de los adultos o angustia.

Entre los 3 y los 7 años es frecuente que idealicen al padre ausente y fantaseen con la idea reconciliación de los padres. Puede surgir el temor de ser reemplazados por otros hijos, sobre todo en el caso de que existan terceras personas. En ocasiones, aparece un descenso del rendimiento escolar.

Entre los 8 y los 10 años aumentan los sentimientos de culpa por la separación, una disminución de la autoestima que intentan compensar evadiéndose o tomando conductas irresponsables. También pueden surgir conductas delictivas o antisociales.

La peor situación: los hijos adolescentes La peor situación: los hijos adolescentes

Cuando eres un adolescente

Un adolescente es más que un niño pero aún no es un adulto. Por ello es habitual que piensen que el divorcio de sus padres es en cierto modo su culpa, se preguntan si podrían haber ayudado a evitar la ruptura o desearían haber evitado discusiones. Hay que dejarles claro desde el principio que la decisión es un tema de adultos.

Los jóvenes pueden pasar por distintas fases o presenten algunos de estos sentimientos. Tal vez se sienta abandonado, preocupado, culpable o tenga miedo. Pueden aparecer en ellos un sentimiento protector hacia uno de los progenitores o que culpe a uno de ellos de la situación. Tras conocer la noticia lo primero que se preguntan es cómo cambiará su vida tras el divorcio. Dependiendo de cada situación, es posible que tenga que adaptarse a muchos cambios. Cambiar de ciudad o de colegio, pasar tiempo con sus padres por separado o lidiar con los sentimientos desagradables de un padre hacia el otro, que pueden surgir durante la separación.

Es especialmente duro para ellos ver que sus padres discuten y se pelean. La mayoría de los jóvenes a los que se les preguntan, confiesan sentirse incómodos si tienen que elegir a un progenitor sobre el otro. Es vital que el adolescente se sienta libre de relacionarse con cualquiera de sus padres sin que el otro se sienta celoso o herido, esto evitará que crezca en ellos sentimientos de rencor. Una buena idea es mantener el contacto con el progenitor que ven menos a menudo por culpa de la distancia.

Muchos adolescentes acaban descubriendo que la nueva situación trae calma a las relaciones familiares, acostumbrados a la tensión del hogar previa a la separación. Algunos se vuelven más compasivos y protectores con sus hermanos pequeños; o más responsables, independientes y sensatos. Por el contrario en otros aparecen sentimientos depresivos, se pueden dar fugas, ausentismo escolar o abuso de alcohol y drogas.

Ayuda a tus hijos a superar la ruptura Ayuda a tus hijos a superar la ruptura

Consejos para ayudarles a superar la ruptura

Cómo explicarles que sus padres han decidido divorciarse. Los padres no tienen porqué dar todo tipo de explicaciones a sus hijos, pero estos sí deben conocer las razones por las que los padre han decidido divorciarse. Explicarles que la decisión se ha tomado porque se considera que es lo mejor para la familia.

Dejarles claro que va a poder hablar con ambos siempre que les preocupe algo o lo necesiten. Los padres no deben caer en la sobreprotección, o por sentimientos de culpa tratarlo como un niño pequeño. Se debe hablar honestamente, con palabras que los niños entiendan, y si los padres se encuentran desbordados por la situación, buscar ayuda especializada.

Cómo deben actuar los padres para hacerles las cosas más fáciles. No te sientas culpable. Mantén reglas prácticas, firmes y coherentes. La excesiva indulgencia o tolerancia no ayuda, pues muchas veces ocasiona enfrentamientos entre los padres. No se debe poner al hijo de parte de uno o de otro. Los hijos no deben presenciar enfrentamientos ni usarse como jueces o mensajeros. Ayúdales a exteriorizar sus sentimientos: dolor, preocupación, confusión, ira...

Evita los cambios innecesariosEvita los cambios innecesarios

Favorece que vean al padre que no vive con ellos, respetando su autoridad y jamás desacreditándole. Evita cambios innecesarios y mantén las rutinas habituales dentro de lo posible. No compitas con tu ex pareja por su atención o cariño. Observa a tus hijos para detectar cambios en su conducta o en su respuesta emocional y así poder resolver los problemas en su inicio.

Durante el divorcio, tus hijos te necesitan más que nunca, para ayudarles a superar la nueva situación deben ser conscientes de que después de todo, las parejas se divorcian una de la otra pero nunca de sus hijos.

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