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Henar Álvarez: "A la mujer se la valora por la juventud y el físico. A los hombres por su prestigio e intelecto"
Henar Álvarez: "A la mujer se la valora por la juventud y el físico. A los hombres por su prestigio e intelecto"

'LA MALA LECHE'

Henar Álvarez: "A la mujer se la valora por la juventud y el físico. A los hombres por su prestigio e intelecto"

La autora de 'La mala leche' nos presenta su libro y nos habla de todas las desigualdades a las que se enfrentan las mujeres para ser felices.

Henar Álvarez ha lanzado su novela en formato cómic llamada 'La mala leche', en la que se puede ver y la historia de su alter ego, Nani, que afronta la maternidad y cómo se relaciona con el deseo en las diferentes etapas de su vida. Se trata de una novela provocadora y cargada de mensaje, que nos llevará a reflexionar sobre la igualdad entre hombres y mujeres.

Bekia Pareja: Cuéntame cómo surgió 'La mala leche', tu nueva novela.

Henar Álvarez: Este trabajo surge porque siempre he querido escribir y siempre he querido contar historias de ficción. No era la primera vez que intentaba sacar un libro. Soy guionista, cómica y contar historias me encanta. De pequeña quería ser directora de cine, era mi gran objetivo. Finalmente, después de dar vueltas, en Planeta me dieron la oportunidad de escribir una cosa que era lo que yo quería. Contar una historia de ficción. Me habían ofrecido escribir ensayos feministas pero no una historia como tal y entonces cuando me dieron el ok fue manos a la obra.

B.P: ¿Por qué en versión cómic?

H.A: La decisión de que fuera un cómic, que siempre fue así, nunca hubo otra opción, es porque creo que un cómic era la mejor manera de contar esta historia. Es una historia muy visual, una historia donde se habla del deseo y de imágenes que no tenemos tan metidas en nuestro imaginario colectivo. Todas estas imágenes del novio con la leche, las fantasías y demás, me parecía que eran cosas que si las dibujábamos y la gente las veía iban a tener muchísima más fuerza y la historia iba a calar mucho más.

B.P: Tratas muchísimos temas, entre ellos, el enamoramiento de un chico joven, esa diferencia de edad que siempre es muy cuestionada en el caso de la mujer.

H.A: Este era uno de los temas principales pero no tanto que el chico fuera un chico joven y demás sino que el hecho de plantearle como un chico joven y atractivo físicamente me permitía explicar a la gente que lo que quería hablar era de lo que tenemos como belleza estándar y cómo ella siempre se había sentido atraída por hombres intelectuales a este cambio de sentir atracción por un joven. En la sociedad, tal y como está montada, a nosotras nos valoran por nuestra juventud y por nuestro físico y a ellos por su prestigio y por su intelecto. Esto es una cosa que está así completamente asentada. Es una construcción social, nos lo han inculcado desde siempre.

Henar ÁlvarezHenar Álvarez

B.P: Le añades el hecho de ser amante. ¿Querías que todo recayera en la mujer para plasmar la manera en la que lo percibe la sociedad?

H.A: Sí, total. Durante la escritura hubo momentos en los que llegué a pensar en darle un papel más protagonista al marido de ella pero me pasaba que si le sacaba de la casa y le daba trama propia de repente se convertía en la historia de una infidelidad y cómo un hombre, en una sociedad como esta, podía llegar a gestionar que su novia le estuviera engañando. Yo no quería contar esto. Si esto lo hacía de esta manera los lectores terminarían empatizando con él y cogiéndole tirria a ella. A nadie le gusta que su pareja le engañe. Sí que necesitaba que él estuviese en un segundo plano y no saber mucho de ese personaje para poder empatizar con ella, algo que creo que he conseguido. No juzgarla y entender por qué hace las cosas y la manera en la que las hace. Verla como una persona humana y no como a una malnacida.

B.P: También tratas el tema de los referentes, cómo las niñas suelen admirar a hombres pero hay muy pocos referentes femeninos. ¿Cómo lo ves tú?

H.A: Lo veo fatal. Ana López Navajas hizo un estudio en el que se estudiaron los personajes femeninos y masculinos que estudiamos en el colegio y solamente había un 8% de mujeres y la inmensa mayoría eran santas y reinas. Eso no es una cosa a la que se pueda aspirar. De repente tus referentes acaban siendo ser madre que es lo que te han metido por tierra, mar y aire. Estamos todo el rato entendiendo el mundo a través de sus ojos y, durante mucho tiempo me veía reflejada en el papel de los hombres, me identificaba con ellos y me di cuenta que no podía ser porque en realidad lo que se estaba trasladando era un patrón. Ellos son siempre los que mandan y ellas las consortes. Ellas, las que se ocupan de la descendencia. Me puedo identificar con una historia masculina o femenina independientemente del género de los personajes pero cuando siempre ellos juegos el mismo papel lo que estás haciendo casi es una conspiración contra las mujeres.

'La mala leche', la novela de Henar Álvarez'La mala leche', la novela de Henar Álvarez

B.P: Hay una frase que me llamó mucho la atención en la que decías: "Cómo será que te eduquen en hacer cosas y no en ser la esposa de quien hace cosas". ¿Crees que esto está cambiando o todavía seguimos ancladas en el pasado?

H.A: Creo que se ha abierto una brecha. Parece que ha cambiado más de lo que realmente ha cambiado. Es verdad que en los medios de comunicación ha habido un interés por estos temas y es verdad que se habla mucho, cada vez hay más series, más libros, más mujeres hablando de estos temas y, como se han hecho eco los medios de comunicación, hay una sensación de que las cosas han cambiado que es irreal. Por primera vez, estos temas se han puesto encima de la mesa y se está dialogando sobre ellos, pero luego cuando te vas a la vida real no ha cambiado demasiado. Se ha abierto una brecha, hay tías adolescentes que son unas monstruas y que se están poniendo el mundo por montera, hay mujeres que estamos más concienciadas pero la inmensa mayoría no. Ves las cifras y ves que hay un porcentaje arrollador de mujeres que se dedican a los cuidados y demás, por ejemplo.

B.P: Resaltas mucho el tema de los juicios, las críticas de los demás, la culpa que eso conlleva. ¿Crees que la sociedad nos lleva a ser mucho más exigentes con nosotras mismas?

H.A: Totalmente. Sucede absolutamente. Siempre se le exige muchísimo más a una mujer que a un hombre. Creo que es porque no se nos ve cien por cien humanas. Somos como una especie de cliché, como lo de que somos malas entre nosotras y en cuanto alguien cumple algo de esto, que es muy fácil porque somos humanas, es como '¿ves? ya está haciendo mal'. Pues como si los tíos no lo hicieran, como si no discutieran entre ellos. Eso tiene que ver con que a nosotras se nos exige muchísimo más. Es como este tema de que 'no hay nada peor que una mujer machista', pues sí, un hombre machista. ¿Por qué es peor una mujer machista? ¿Porque nos insultamos un día y nos llamamos zorras?

B.P: Centrándonos en el tema de la pareja, tratas el tema de la monotonía y le añades la maternidad, que también está muy a la orden del día. ¿Qué buscabas transmitir con esto?

H.A: Principalmente todo esto es el contexto de la obra, sobre todo la maternidad. Quería transmitir que cuando una mujer se convierte en madre no tiene por qué ser el centro del universo. Nosotras después de la maternidad podemos seguir teniendo objetivos vitales que no tienen nada que ver con nuestra descendencia. Es una cosa que se nos ha metido a fuego que tenía que ser así y que genera mucha sensación de culpa.

B.P: Al tratar el tema de la pareja nos lleva al deseo y al sexo, algo de lo que hablas en tu novela. Con la rutina y demás, el personaje se termina convirtiendo en amante. ¿Querías plasmar el hecho de que el deseo se puede marchar con la maternidad y parece que no puede pasar?

H.A: Creo que más que el deseo con mi pareja es esta sensación de que a veces la vida te sobrepasa, sientes que el mundo se te cae encima. Estamos acostumbrados a ver historias en las que ellos son los protagonistas, tienen sus escarceos y sus cosas y tú les entiendes perfectamente por la manera en la que te lo han contado y digo, pues es mucho más lógico que seamos nosotras a las que se nos venga el mundo encima después de la maternidad, que hemos estado 9 meses con un bebé dentro, luego hemos pasado un parto, un postparto. ¿Cuál es el problema que tienen ellos en todas esas historias que nos han vendido? ¿Que no duermen? Pues te jodes, tú no has tenido que parir. Después de todo eso también necesitas un respiro.

Henar ÁlvarezHenar Álvarez

B.P: Me gustaría resaltar otra frase tuya en la que dices: "Darme cuenta de que no era un objeto de deseo, sino un sujeto que deseaba ha sido un largo camino". Esto es algo muy difícil de lograr, ¿no?

H.A: Para mí ha sido lo más difícil y es un camino por el que sigo transitando y sigo explorando. Nos han metido tan a fuego que nuestro valor principal era el de la belleza y la juventud que a mí, me cuesta a horrores, quitarme la importancia de estar guapa y querer ser atractiva. A lo mejor es más importante que sea inteligente y graciosa, que pueda sacar proyectos adelante a que me hayan salido patas de gallo. Como nos han metido tan a fuego que nuestro valor reside ahí es tan difícil cambiar y darte cuenta que nuestro valor reside en otras cosas... Juzgan alegremente el físico de las mujeres.

B.P: ¿Crees que tu libro va a ayudar un poco en este aspecto?

H.A: No sé si ayudará porque son años de obras culturales contándonos lo contrario pero sí que me gustaría que además de echarte unas risas sí que pudiera llevar a un ratito de reflexión y a pensar sobre esto. Por lo menos que empezase a no importarnos tanto todo.

B.P: También has metido el miedo a la muerte en 'La mala leche'. ¿Por qué?

H.A: Porque como el personaje soy yo, es una cosa que me pasa a mí, y me gustaba ponerlo para que se entienda un poco el cacao mental que tiene esta persona. No solo que acabe de ser madre, se cree que se va a morir, que el mundo se le viene encima... Otra dimensión más de ese cacao mental que tenemos y que por el que tenemos derecho a tomarnos un respiro.

B.P: No podemos pasar por alto que Secuoya Estudios va a adaptar tu libro. ¿Cómo estás ante esta noticia?

H.A: Estoy muy contenta porque siempre ha sido la ilusión de mi vida. Soy guionista de tele pero siempre había querido hacer ficción y voy a tener la oportunidad de adaptar mi propia historia porque voy a liderar el equipo creativo. No puedo estar más contenta. Estoy muy feliz. Ya hemos empezado a trabajar sobre él y tengo toda mi energía puesta ahí.

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