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Grafolagnia, iconolagnia o pictofilia: una filia peculiar
Grafolagnia, iconolagnia o pictofilia: una filia peculiar

FILIAS SEXUALES

Grafolagnia, iconolagnia o pictofilia: una filia peculiar

Descubre en qué consiste y qué peligros tiene esta filia sexual ya totalmente normalizada en la sociedad.

Una filia sexual es un patrón de conducta sexual en el que el deseo, la excitación, el placer y hasta el orgasmo vienen definidos por determinados elementos atípicos. Existen un sinfín de filias sexuales que demuestran que la excitación sexual puede surgir de donde menos te esperes, por ejemplo, de un simple globo.

Una filia difícilmente puede controlarse ya que es algo prácticamente innato, por ello, lo mejor es estar bien informado ya que muchas personas padecen determinados patrones de conducta sexual que consideran aislados y que en realidad son un fenómeno que experimenta mucha más gente de la que creen, gente con la que pueden compartir inquietudes y experiencias.

Por otro lado, aunque todas las filias deben ser respetadas, hay casos en los que pueden llegar a ser muy peligrosas. En el momento en que una filia provoca daños a terceras personas, esta deja de ser respetable y se convierte en un problema mental que ha de ser tratado con un experto.

La grafolagnia suele ir acompañada de masturbaciónLa grafolagnia suele ir acompañada de masturbación

Y es que la sexualidad es algo ajeno a nosotros. Al igual que a unos les excitan los hombres y a otros las mujeres, hay personas que se sienten atraídas por simples gestos cotidianos u objetos de lo más normales. Por ejemplo, existe la capnolagnia, que consiste en la excitación por ver a un hombre o mujer fumando, y hasta la globofilia, en la cual el placer se experimenta al ver, tocar u oler un globo.

Sin embargo, hay una filia mucho más clásica que a día de hoy ha dejado de considerarse una 'filia' porque antiguamente era considerado algo prohibido y a día de hoy se practica con total libertad y sin ningún pudor: la pictofilia, grafolagnia o iconolagnia.

¿En qué consiste la iconolagnia?

La pictofilia, grafolagnia o iconolagnia es aquella en la que un individuo se excita al ver imágenes de desnudos, ya sean pinturas clásicas o fotografías pornográficas. Lo que hoy en día es la pornografía, ha sido siempre una filia, aunque quizá esta es la más popular ya que es de todo menos extraña.

Esta filia se puede practicar tanto individualmente como en parejaEsta filia se puede practicar tanto individualmente como en pareja

Actualmente se desconoce que esto sea un tipo de filia sexual precisamente porque hay una gran inundación de imágenes y vídeos de este tipo y casi todo el mundo tiene acceso a ellas, ya sea por internet o por medios impresos como revistas. Sin embargo, antiguamente la pictofilia llegó a ser muy perseguida por la Iglesia, que censuraba cualquier tipo de imagen u obra de esta índole.

Las personas que padecen iconolagnia no necesitan ninguna compañía sexual ni estimulaciones adicionales para alcanzar el máximo placer, ya que con el simple visionado de las imágenes o vídeos de este tipo pueden llegar al orgasmo por sí mismos. Sin embargo, la grafolagnia puede producirse también en pareja, ya sea mediante imágenes de desnudos ajenos a ellos o bien por el visionado de sus propios desnudos o actos sexuales.

Aunque parezca una conducta sexual inofensiva, esta filia puede traer muchos problemas a una pareja. Si el individuo que la padece o la disfruta no tiene cuidado, puede llegar a experimentar un trastorno psicológico por el cual llegará a sustituir a cualquier persona que pueda aportarle placer sexual por sus vídeos o imágenes de desnudos, llegando a provocar su propio aislamiento del mundo.

Es muy importante tener confianza con la persona con la que compartimos las fotosEs muy importante tener confianza con la persona con la que compartimos las fotos

El sexting, la versión más moderna de la iconolagnia

Una versión moderna de esta filia sexual podría ser el sexting, el fenómeno que han traído las nuevas tecnologías y que consiste en fotografiarse semidesnudo o desnudo en actitud provocativa y enviar las imágenes a personas de confianza.

Este fenómeno se ha ido extendiendo sobre todo entre los más jóvenes debido al uso de las redes sociales y a los servicios de mensajería instantánea como WhatsApp o Snapchat. Aproximadamente un 10% de jóvenes de hasta 16 años recibe fotografías o vídeos eróticos. Intercambian imágenes provocativas para seducir o simplemente para satisfacer sexualmente a su pareja, que le pide este tipo de imágenes para generar morbo en la relación. Sin embargo, según expertos en psicología, esta práctica supone un alto riesgo.

Las redes sociales se han convertido en una gran herramienta para este tipo de actosLas redes sociales se han convertido en una gran herramienta para este tipo de actos

El sexting puede llegar a causar graves daños psicológicos ya que nunca sabes a quien van a llegar realmente las fotografías que envías. Aunque pienses que la estás enviando a alguien de confianza, puede que esa relación acabe en un fracaso y tus fotos más íntimas acaben circulando por toda la red. Esto puede llegar a tener consecuencias legales ya que los menores que difundan imágenes de esta índole pueden ser acusados de distribución de pornografía infantil. Si además de difundirla es una imagen propia, la acusación puede ser también de producción de pornografía infantil y todo esto dejaría unas secuelas psicológicas aún mayores.

Por otro lado, hay casos todavía peores en los que pedófilos se crean un perfil falso en foros o redes sociales y se ganan la confianza de niños para pedirles a cambio fotografías desnudos con las cuales llevan a la práctica su filia sexual. Y es que la pedofilia es también otra filia, pero en este caso la excitación se obtiene mediante fantasías sexuales con niños.

Por este motivo y con la pedofilia como ejemplo, toda filia sexual debe ser tratada con cuidado, como se señaló anteriormente, ya que en el placer no todo vale y menos cuando causas daños a terceros.

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