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Planes perfectos para celebrar San Valentín en pareja
Planes perfectos para celebrar San Valentín en pareja

LA MEJOR SORPRESA

Planes perfectos para celebrar San Valentín en pareja

Planes para todos los gustos. Elige el tuyo según tu personalidad y la de tu pareja para el día más romántico del año.

El plan dependerá del gusto de la parejaEl plan dependerá del gusto de la pareja

Queda poco para la celebración de San Valentín y puede que no sepas qué hacer o quieras sorprender a tu pareja con algo más que el típico plan de cena romántica en un restaurante. Para darte ideas, para ayudarte a que salga bien y para que la cita vaya a las mil maravillas y no acabe en bronca en Bekia hoy os traemos ideas de planes perfectos para celebrar el 14 de febrero.

Lo primero, antes de elegir cualquier plan, es ser mínimamente previsores y pensar con días de antelación qué queremos hacer, si a nuestra pareja le convence y si se dan las circunstancias para que sea posible. Nada de esperar a la mañana del sábado para buscar qué hacer. Sobre todo porque podéis encontraros conque no hay plazas para lo que teníais programado o no se ajusta a vuestro horario.

Una vez sabido esto vamos a ponernos en marcha. Para definir el plan perfecto para celebrar San Valentín hay que tener en cuenta el tipo de pareja sois y cuales son vuestros gustos. En función de esto vamos a plantearos diferentes alternativas que puedan encajar y disfrutar de vuestro amor en este día. ¡Empezamos!

Amantes de la naturaleza

Os gusta respirar aire fresco, poneros las zapatillas y a caminar por la naturaleza. Vuestro San Valentín perfecto es fuera de la ciudad. Organiza una escapada a la montaña. Puede ser un fin de semana completo, con su estancia en una coqueta y acogedora casa rural. O si no tenéis los días una excursión con mochila, incluso con la bicicleta, por alguna senda que tengáis cerca.

Podréis pasar San Valentín con ropa y calzado cómodo, haréis ejercicio y disfrutaréis de un entorno natural. Los amantes del senderismo y la montaña sabéis que una caminata puede ser igual de romántica que una cena a la luz de las velas, así que preparar las mochilas y a disfrutar del 14 de febrero haciendo ejercicio y respirando aire fresco.

No olvidaros de meter en la mochila una manta para sentaros a descansar durante el recorrido y disfrutar de una buena conversación, la cámara de fotos para inmortalizar vuestra celebración de San Valentín y si queda sitio una botella de cava o vino para brindar por vuestro amor. Si lleváis vino recordad el saca corchos, que si os falta no es fácil que encontréis quien os lo pueda dejar en plena montaña.

En ocasiones tampoco hace falta irse a la montaña para disfrutar de un plan romántico entre árboles. Podéis organizar, si las condiciones metereológicas lo permiten, un picnic en algún parque grande estilo El Retiro de Madrid.

Quedarse en casa y disfrutar de un plan tranquilo también es una opciónQuedarse en casa y disfrutar de un plan tranquilo también es una opción

Los hogareños

Tu pareja y tú queréis celebrar San Valentín, pero no os apetece nada eso de tener que arreglaros para salir y pagar un menú del día de los enamorados para estar rodeados de otras parejas. Preferís la intimidad de vuestra casa. Pues podéis celebrar San Valentín en el hogar. Cocinar juntos resulta de lo más estimulante y podéis acabar representando la mítica escena de 'El cartero siempre llama dos veces' sobre la mesa.

Si lo vuestro no son los fogones y tampoco queréis complicaros encargar la comida y simplemente poner bonita la mesa para disfrutar de la cena. Si tenéis niños esperad a que se vayan a la cama o, si los abuelos lo permiten, pedirles que hagan de niñeros por una noche. Mientras tanto vosotros volveréis a disfrutar de una noche de amor en pareja.

Aunque una celebración del día de San Valentín en casa da pie a hacerlo en pijama y casi sin peinarse recordad que es una festividad romántica en la que queremos estar a gusto y disfrutar de nuestra pareja. No hace falta ponerse de gala, pero seguro que estáis mejor si os arregláis un poco. Los tacones de las chicas y las corbatas de los chicos son totalmente opcionales. Ventajas de estar en casa.

Y para los hogareños una pista: cualquier 14 de febrero que se precie ha de empezar con un buen desayuno. Si vivís con vuestra pareja podéis ser vosotros mismos los que se lo preparéis y llevéis a la cama, y de paso holgazanear un rato juntos. Si estáis separados podéis contratar el servicio de desayuno a domicilio a una de las diversas empresas que los sirven.

Amor entre culturetas

Entra en internet y prepárate a rebuscar entre la cantidad ofertas culturales que puedes encontrar para el día de San Valentín en tu ciudad, o en alguna otra localidad cercana. Teniendo en cuenta que este año el 14 de febrero coincide en sábado a buen seguro que encuentras multitud de representaciones, conciertos y exposiciones que puedas visitar ese día con tu pareja. Incluso podéis programar un recorrido de lo más variado en que tengan cabida diversas propuestas que os gusten a los dos.

Si no encontráis nada que se adapte a lo que busquéis siempre podéis improvisar vuestra propia cita cultureta en casa. Haz una selección de vuestras películas, discos y documentales favoritos y con ellos podéis montaros una sesión cultural y personalizada que dure todo el día de San Valentín.

Cocina una cena sorpresa o decide el menú entre los dosCocina una cena sorpresa o decide el menú entre los dos

Un plan diferente

Si vuestro estilo no se adapta a ninguno de los vistos anteriormente y lo que en realidad queréis hacer con vuestra pareja el día de San Valentín es algo que se salga de lo común ahí van varias propuestas para una cita diferente, es decir cosas que no solemos hacer habitualmente.

Es el caso de ir a echar una partida de bolos a la bolera, tal y como harían en las películas americanas. Si lo vuestro es la velocidad, ¿qué tal una tarde en los karting compitiendo por ver quién es el más rápido y de vez en cuando provocar algún choque fortuito para acercaros?

Aprovechando el frío que hace estos días pertrecharse con bufandas y guantes es una buena idea para pasar la tarde en la pista de hielo. Si sabéis patinar disfrutaréis y si no seguro que lo pasáis en grande con las caídas y los intentos por mantener el equilibrio. Si no tenéis una pista de hielo cerca podéis haceros igualmente con unos patines convencionales e ir a patinar a una pista.

Si los planes vistos anteriormente no acaban de convenceros ya sabéis que está la cita tradicional por antonomasia: cena romántica y si os sentís generosos ir a ver una película al cine o cualquier otro tipo de representación. Es una celebración convencional pero como tal es garantía de que no fallaréis, porque siempre es un acierto.

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