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¿Cómo puedo tener una relación si no me gusta mucho el sexo?
¿Cómo puedo tener una relación si no me gusta mucho el sexo?

RELACIONES SEXUALES

¿Cómo puedo tener una relación si no me gusta mucho el sexo?

Si crees que eres una de las personas a las que el sexo no le gusta, descubre como tener una relación en la que ambos estéis felices sin necesidad de practicarlo.

Hay una serie de aspectos que se consideran fundamentales para tener una relación sana y durable. El amor mutuo y el sexo se encuentran entre ellos. Qué puede pasar si no se tiene alguno de ellos o, con el tiempo, notas que va desapareciendo. Es difícil mantener una relación en esas circunstancias, pero es posible. Se puede tener una convivencia con tu pareja sin amor o sin mantener relaciones sexuales, pero para ello es necesario un cariño y respeto que cubra ese vacío.

El paso de los años hace mella en una pareja y no es extraño que el sexo ya no forme parte importante de ella. El día a día, las preocupaciones, las responsabilidades... hacen que la pasión inicial vaya desapareciendo y que incluso las relaciones íntimas pasen a ser algo automático, poco más de compromiso.

Pero puede ser que uno de los miembros de la pareja no sea demasiado apasionado, que no le guste hacer el amor y que hacerlo suponga un esfuerzo cada vez que lo hace, porque no quiere, lo hace por la otra parte, así que esos momentos no suelen ser buenos. Incluso pueden acabar derivando en alguna discusión.

El sexo no es lo más importante en una relación pero debes potenciar el resto de los aspectos que influyenEl sexo no es lo más importante en una relación pero debes potenciar el resto de los aspectos que influyen

¿Se puede tener una relación si no te gusta mucho el sexo? La respuesta es que sí, pero has de trabajar para mantener a tu pareja y potenciar otros aspectos para evitar que la ausencia de esta intimidad suponga un escollo insalvable. El cariño es fundamental para superar la ausencia de pasión.

Identificar el porqué

Lo primero es darse cuenta de que la relación es cosa de dos, que tienes que hablar con tu pareja para decirle qué te pasa. Esto se aplica cuando no te gusta tener relaciones sexuales o cuando ocurren otra serie de circunstancias. Si lo que haces es rechazar ese momento o darle excusas para no intimar puede acabar pensando que ya no le quieres o no le atraes y eso puede poner en riesgo vuestra relación sentimental.

Para evitarlo lo mejor es contarle qué te está pasando y entre los dos penséis de qué forma podéis solventar este escollo y tratar de volver a la pasión. La única forma de hacerlo es juntos, buscando una solución que os convenza a los dos y evitando que uno de los dos no esté satisfecho con la decisión adoptada.

Puede ser que no te guste hacer el amor de un tiempo a esta parte, que antes disfrutaras de tu pareja, pero ahora no. En ese caso lo fundamental es saber qué ha ocurrido que derivara en ese cambio. Es habitual que el deseo descienda después de haber tenido un hijo o cuando una mujer entra en la menopausia. Lo mismo se puede aplicar a cambios físicos, por estar pasando por una enfermedad o tomando determinadas medicinas que afectan a la libido. Episodios dramáticos también pueden hacer que se rechace la intimidad con la pareja.

Cuando detectes el problema, de ser necesario, visita a un psicólogo o especialistaCuando detectes el problema, de ser necesario, visita a un psicólogo o especialista

En ese caso, cuando se detecta el origen de la ausencia de pasión es mucho más fácil reconducir la situación. Puedes consultar con tu médico y que te derive a un especialista. Un psicólogo, un sexólogo o acudir a terapia de pareja os puede ayudar a profundizar en vuestra relación y facilitar recursos para reconducirla en el sentido que vosotros queráis.

Aburrido del sexo

Se puede dar la circunstancia de que ya no estés interesado en hacer el amor con tu pareja por una razón muy sencilla: te has aburrido. En ese caso la solución resulta mucho más fácil, y divertida. Si lo que ocurre es que la rutina se ha adueñado de vuestra cama, que os acostáis de forma mecánica y es como cubrir un trámite lo que habéis de hacer es todo lo contrario.

Para recuperar la chispa y vuestra intimidad habréis de cambiar el chip e improvisar vuestros encuentros, cambiar el escenario del sexo, probar nuevas posturas, tratar de hacer realidad vuestras fantasías, incluso cometer alguna locura. Lo importante es que hacer el amor vuelva a ser divertido, que deseéis estar juntos y reconectar.

Intentad que el sexo sea apasionado y que los dos disfrutéisIntentad que el sexo sea apasionado y que los dos disfrutéis

Persona no sexual

Si tu situación no es ninguna de las mencionadas anteriormente, o ya has probado a reconectar con tu lado más sexual y no lo has conseguido, tampoco has de preocuparte. Hay gente a la que no le gustan las relaciones sexuales. Simplemente has de ser sincera con tu pareja y decirle que no te gusta hacer el amor o no con la misma frecuencia que otras personas. Es posible seguir juntos y mantener una relación sana.

Lo que necesitaréis es encontrar otros espacios en común más allá de hacer el amor. El cariño puede cubrir el sexo, incluso se puede alcanzar otro tipo de intimidad que nada tenga que ver con las relaciones sexuales. Habréis de buscar otras cosas que hacer fuera de la habitación que os hagan conectar y que suplan al sexo.

Es posible, incluso muchas parejas tienen una relación plena sin relaciones sexuales o con muy pocos encuentros. La clave es encontrar algo que hacer juntos que no os haga echar de menos ese tipo de intimidad. Actividades deportivas, culturas, viajar... Son muchas las posibilidades, depende de vosotros encontrar la adecuada.

En algunos casos lo necesario es hacer otro tipo de planes que no conlleven tener sexoEn algunos casos lo necesario es hacer otro tipo de planes que no conlleven tener sexo

Una relación abierta

Para que una relación sin sexo funcione es fundamental que tu pareja esté de acuerdo, porque puede darse la circunstancia de que ella no puede renunciar al sexo, que lo considere vital. En ese caso una posibilidad sería cambiar vuestra relación y convertirla en abierta, de tal modo que la otra parte pueda satisfacer esas necesidades con otras personas.

Esto sobre el papel suena un tanto idílico, pero en la realidad es muy difícil de conseguir. La confianza mutua y sinceridad es fundamental para que funcione. Y que no se vea como una traición a la pareja. Si a ti te gusta ir al cine todas las semanas y tu pareja lo aborrece no es raro que acuda con otra persona. Pues esa misma lógica se aplica al sexo, entendiendo que una cosa es el amor y otra la pasión. Pero ya decimos que no es fácil, que los celos jueguen malas pasadas y que es muy grande la tentación a pensar de que es por tu culpa, que eres la que fallaste.

A veces la mejor decisión es mantener una relación abierta en la que no te sientas aisladoA veces la mejor decisión es mantener una relación abierta en la que no te sientas aislado

En caso de que sea así o si el cariño no es suficiente para cubrir la ausencia de relaciones sexuales en la pareja hay que reevaluar la situación porque puede que haga mella en la relación y esta acabe por romper. Si vais en esa dirección es importante darse cuenta pronto para hacerlo antes de que lleguéis a sentir rechazo por la otra persona y la ruptura sea de todo menos amigable.

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