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La primavera, la estación ideal para encontrar el amor
La primavera, la estación ideal para encontrar el amor

EL AMOR

La primavera, la estación ideal para encontrar el amor

¿Por qué es en primavera cuando encontramos el amor? ¿Encontrarás el amor esta estación?

La primavera: la mejor estación para ocupar tu corazón La primavera: la mejor estación para ocupar tu corazón

Si una expresión tan arraigada como 'la primavera la sangre altera' ha existido durante tanto tiempo y continúa, es porque, como todos los refranes y expresiones, se cumple. Realmente, en esta época del año nuestro cuerpo y nuestra conducta tienden a experimentar ligeros cambios que hacen que sea una estación especial. Pero, ¿de qué cambios se trata? ¿Son ciertos o no son más que una ilusión? ¿Tiene esta concepción alguna base científica?

Parece que en esta estación del año esperamos con más empeño la llegada de un nuevo amor y, por tanto, la posibilidad de encontrar una pareja. Esto se debe a que la primavera tiene unas connotaciones bastante románticas porque en la naturaleza las flores crecen y todo se llena de bonitos colores, y no hay escenario más propicio para que los novios paseen juntos y enamorados, y las personas solteras estén más abiertas al amor.

Las hormonas que nos hace sentirnos enamorados

Una de las explicaciones de esta especie de transformación emocional se encuentra en las hormonas. Realmente, todo esto se produce por la alteración de los cambios en el calendario biológico de las personas. Éste se va regulando según las horas de luz y oscuridad, que varían de una estación a otra, y esa regulación se hace posible gracias a las hormonas. Se trata de un mecanismo que se retroalimenta, ya que a la vez que las hormonas varían en su concentración debido a los estímulos que nos indican cuándo es de noche y cuándo de día, según la distribución de las horas nosotros vamos cambiando nuestras rutinas, lo cual también va a tener efecto sobre la secreción de hormonas, concretamente en el período en el que nos estamos adaptando a los nuevos hábitos.

 La explicación científica del amor La explicación científica del amor

Sin ir más lejos, todos somos conscientes de estos cambios cuando llega la primavera: las horas de luz aumentan y las de oscuridad disminuyen. Muchos expertos explican que hay genes que son sensibles a estos cambios de luz, y provocan la disminución en la secreción de la hormona melatonina, que regula el sueño y aumenta por la noche para ayudarnos a dormir, y regula otras funciones como el estado de ánimo, el apetito y la respuesta sexual. Al contrario que con la melatonina, aumenta la secreción de serotonina, que entre sus múltiples funciones favorables para el organismo, también influye en el estado de ánimo, siendo su déficit asociado con estados de depresión, ansiedad, negatividad, irritabilidad, etc.

Las endorfinas son los neurotransmisores asociados a las sensaciones de placer, mejoran el humor, disminuyen el estrés y hasta reducen el dolor. Además median en la respuesta sexual, por lo que no nos debe extrañar que en primavera tengamos más ganas de practicar sexo con nuestra pareja. Otro factor biológico es que en esta época se acumula más cantidad de vitamina D en el cuerpo, y según un estudio de la Universidad Médica de Graz (Austria) esto provoca una mayor concentración de testosterona, la hormona sexual masculina, en la sangre. Por tanto, sí que existe una base científica que explique que nos sintamos más enamorados. La oxitocina, la dopamina y la noradrenalina también aumentan, todas hormonas relacionadas con el amor.

¿Qué provoca que sae más sencillo tener pareja? ¿Qué provoca que sae más sencillo tener pareja?

¿Son las hormonas o es nuestra actitud?

En el amor, el sexo, el enamoramiento pasajero, la pareja... Nada de esto se limita a cuestiones hormonales o neurológicas. Las personas somos agentes activos de nuestra conducta y nuestra respuesta fisiológica, por lo que la proliferación de comportamientos románticos es precipitada en gran parte por nuestra ilusión hacia ellos. ¿Cómo lo hacemos?

No hay duda de que la primavera, a nivel general, nos pone de buen humor, aunque para cada persona es distinto y cada uno tiene una estación del año favorita. Tras los largos otoño e invierno, ya nos entran ganas de sacar el nuevo vestuario, y la llegada del sol nos lo facilita mucho. Hay más horas de día, mejor tiempo, los árboles y las plantas muestran su aspecto más bonito, salimos más a la calle, parece que todo está bañado de colores, la temperatura aumenta... Esto nos cambia el humor simplemente por la positividad que transmite, y no hay cosa más infalible para el enamoramiento que enseñar una gran y preciosa sonrisa, además que el estar de buen humor favorece el establecimiento y mantenimiento de las relaciones sociales.

Quienes no tengan pareja, aun sin buscarla, pueden encontrarse con una oportunidad inesperada de entablar una relación, más o menos formal, con otra persona. Si regalamos a los demás un gesto amable y positivo, seremos respondidos con otro igual, lo cual favorecerá que surja cierta chispa que, quién sabe, puede terminar haciendo que nos sintamos enamorados.

 ¿Solo encontraremos el amor en primavera? ¿Solo encontraremos el amor en primavera?

Hay expertos que no encuentran del todo explicativo el tema de las hormonas, ya que, si bien es cierto que durante la primavera tienen lugar ligeros cambios debido a los ritmos de día-noche, no son de manera natural lo suficientemente grandes para provocar esos cambios de conducta. Opinan que, al hacerse popular la idea de que en primavera nuestro cuerpo cambia, ya actuamos de acuerdo a esa expectativa, y sería ésta la desencadenante de la secreción de más hormonas. Como decíamos antes, el ser humano funciona desde la combinación de factores naturales y ambientales que se influyen mutuamente, así que no importa de dónde venga el impulso amoroso de la primavera, si no que ahí está y debemos aprovecharlo.

¿Y cuando no es primavera?

Todo lo expuesto hasta ahora no quiere decir que, de manera estricta, en primavera vayamos a encontrar pareja más fácilmente, o que los novios van a ver su relación más reforzada, pero sí que tendremos un pequeño aumento de la disposición a que ocurra.

Por ello, no tenemos por qué esperar a la llegada de la primavera para favorecer estos estados placenteros, románticos, de pleno sentimiento de amor entre los novios y lo no novios. Podemos facilitar la liberación de endorfinas haciendo deporte, practicando ejercicios de relajación o meditación (por ejemplo, yoga), manteniendo relaciones sexuales o incluso riéndonos. Recuerda que mantener una actitud y disposición positiva hacia ti mismo y hacia los demás te recompensará con situaciones sociales más placenteras.

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