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Características del comportamiento de una persona pasivo-agresiva
PROBLEMA DE SEGURIDAD

Características del comportamiento de una persona pasivo-agresiva

Este tipo de personas se caracterizan por su extrema dependencia, su tendencia al pesimismo y su incapacidad para establecer relaciones sólidas.

Analiza el extraño comportamiento de esa nueva persona que ha entrado en tu vidaAnaliza el extraño comportamiento de esa nueva persona que ha entrado en tu vida

La ilusión de una nueva relación puede nublar tu percepción sobre esa persona que ha entrado en tu vida. Analiza su forma de ser antes de seguir luchando por una relación que quizá ya esté destinado al fracaso.

Esta modificación del comportamiento también puede afectarte y esconderse en forma de aparente depresión. Lee con detenimiento las características de este trastorno para descubrir si te afecta e intentar ponerle freno.

- Las personas pasivo-agresivas se sienten cómodas con el hábito y la rutina, prefiriendo lo conocido a lo desconocido, por lo que solo tienen una relación estrecha con la familia más directa y no tienen amigos íntimos o sólo tienen uno, aparte de los familiares de primer grado.

- Evitan las actividades que implican un contacto interpersonal significativo, pues son incapaces de involucrarse en relaciones personales a menos que estén seguros de que serán aceptados, siendo extremadamente sensibles a la crítica o la desaprobación.

- Son personas con mal humor y pesimistas, muy discretos y precavidos en el trato con los demás.

- Tienden a mantenerse reservados, centrando su vida en los aspectos negativos de lo que les ocurre y generalmente rencorosos aunque sea de forma injusta. En las relaciones interpersonales se muestran retraídos, distantes, inmunes a las emociones ajenas y con pocos amigos cercanos.

- Tienen habilidades sociales y laborales inferiores a la media. No son asertivos y temen confrontarse con los demás.

- Carecen de sentido de la responsabilidad y por lo tanto la rechazan. Se pueden olvidar de tareas importantes, retrasarse y hacer las cosas fuera de plazo, etc. Generalmente aplazarán cualquier actividad que no les resulte grata, y si lo hacen será a costa de un gran esfuerzo personal, proclamándolo posteriormente y exigiendo el reconocimiento de los demás.

- Debido a su falta de constancia y voluntad, junto con estos comportamientos irresponsables, son propensos a tener graves problemas escolares y laborales, hasta el punto que no son capaces de terminar los estudios o de mantener un puesto de trabajo durante mucho tiempo.

El pasivo-agresivo es incapaz de vivir en paz con su entorno

- Como ya hemos comentado olvidan a propósito sus obligaciones, hacen mal sus quehaceres, posponen sus tareas y responsabilidades una y otra vez, debido a que su idea es que todo tiene que ser fácil y cómodo para ellos y si no es así no lo admiten. No se arriesgan a enfrentarse de forma directa a estas situaciones, sino que responden a ellas rebelándose de forma pasiva. Esto les trae consecuencias negativas en su entorno, como una bronca de su jefe o el enfado justificado de su pareja, a lo que responden calladamente pero con mucha ira contenida, normalmente a través del sabotaje, como forma pasiva e indirecta de su venganza por no haberse salido con la suya (no hace ni deja hacer).

- No son capaces de mantener una independencia social ni económica, viviendo generalmente mientras les sea posible a costa de sus padres, teniendo con ellos una excesiva dependencia psicológica, para organizar su vida posteriormente estableciendo nuevas dependencias de otras personas, como su pareja, o instituciones sociales.

- La forma de pensar de una persona pasivo-agresiva refleja su negatividad y su deseo de hacer las cosas con el menor esfuerzo y sin dificultad. Piensan que cualquier cosa que los demás le piden que realice son exigencias inadmisibles y una intrusión a su vida, así que por sistema se resisten de forma automática, en puesto de pararse a pensar si desean cumplir la petición que les han hecho, o no.

Una falsa depresión puede esconderloUna falsa depresión puede esconderlo
- En cualquier acontecimiento que ocurra en su vida busca la parte negativa y se centra en este pensamiento pesimista, incluso cuando los hechos sean neutros. En este aspecto, al pasivo-agresivo se le diferencia de la persona deprimida en que el deprimido suele tener pensamientos negativos de autodesprecio y sobre el futuro, mientras que el pasivo-agresivo piensa que los demás no le aprecian como merece, que intentan controlarle, que se le trata de modo injusto y se siente un incomprendido, sintiendo ira e irritabilidad frecuentemente.

- Tiene una baja tolerancia a la frustración, insistiendo que las cosas tienen que ser sólo de la forma que él desea y no soporta que éstas sean diferentes a como cree que deberían ser.

- El pasivo-agresivo considera que las reglas son la forma que tienen los demás para fastidiarle y frustrarle, y no ve que los demás también cumplen y acatan dichas normas. Sólo ve la situación desde su punto de vista.

- Le horroriza tener un conflicto abierto con otros, pues tiene la idea que será rechazado si se enfrenta a los demás y dice lo que realmente piensa, por lo que no sabe afirmarse en sus verdaderos pensamientos y deseos. Tampoco sabe negarse, pero en cambio no quiere cumplir los requerimientos de los demás y decide frustrarlos de un modo pasivo.

- Cuando se relaciona con los demás piensa que quieren controlarle, por lo que se opone continuamente a todo para evitar que le coaccionen su libertad. Así no suele alcanzar frecuentemente sus metas profesionales, personales o sociales, debido a que no se da cuenta que es su conducta la causa de sus problemas, sino que son los demás los culpables de su frustración.

5 Comentarios

Luna

03/12/2015 01:23

Hola. Por fin he encontrado lo que más se acerca en la descripción de mi marido: comportamiento o personalidad pasivo-agresiva. Creía que era depresión (porque en nuestros muchos años de noviazgo no lo había detectado) o que ejercía maltrato psicológico sin más. Confirma que no eran imaginaciones mías. Como vosotros cada vez pienso más en el divorcio porque no veo otra salida. Le he propuesto ir a terapia de pareja pero no lo considera útil. Ha tirado la toalla y no piensa luchar más por mí o por nuestra hija. En alguna ocasión le he dicho que fuera a un psicólogo pero contestó que era yo la que lo necesitaba. Casi cada punto de este artículo coincide plenamente con su actitud y comportamiento. Difícil diagnosticar y más difícil que lo reconozca y que además haga algo al respecto. Cada vez son más habituales los silencios, los tonos o palabras o gestos despreciativos. Siento que me falta al respeto e incluso ha llegado a tirar objetos o dar puñetazo en plena discusión. Es una escalada que no puedo ni puede frenar. No tiene autocontrol. No parece tener empatía. Muestra indiferencia cuando tiene un problema conmigo y no intenta solucionarlo ni hablar de ello. Apenas tiene amigos. Como os ha ocurrido a vosotros tampoco se ha relacionado nunca con mis amistades (esto desde el principio a lo que yo le insistía en que se relacionara más). No hace lo que le pido para mantener un mínimo de normas de convivencia hasta que se lo repito por quinta vez y después de un pollo y a veces tampoco. Chorradas por las que se queja/remolonea/abronca del tipo: por picar a la puerta del portal o de casa y hacer que se levante, por dar vuelta más de dos veces al cerrojo de la puerta porque no soporta estar mucho tiempo dando vueltas, por coger un ascensor en lugar del otro (cojo aposta, según él, el que no quiere) que es el mas práctico en su opinión (hace mucho que esto ya no), por pedirle favores del tipo acercarse para vernos (y evitar que yo tenga que, después de buscar a mi hija a casa de mis suegros, hacer maratón o cross e ir a nuestra casa para que la vea), por pedirle que nos acerque a algún lado en coche para hacer recados, por quedar con otras personas y dejarle como segundo plato (este argumento pasivo agresivo es fácil de cumplir porque hace pocas actividades externas y tampoco quiere ir con nosotros cuando he quedado con alguien). Quejas, remoloneos, poca paciencia, negatividad, baja tolerancia a la frustración, episodios de ira, rencor, vengatividad (como limpiaba y yo no correspondía como él quería dejó de limpiar y recoger aposta durante año y pico porque se sentía una chacha), poco o nulo interés en saber cómo están los demás, comparaciones y envidias porque su familia se comunica más conmigo, sabotajes porque no cocino como él quiere con críticas habituales a mi modo de cocinar o consejos no pedidos (lo último: como no sé cocinar ni quiero aprender de él o de los que saben pues que no me meta y le deje a él). Y más detalles feos. Suena todo fatal, son 13 años juntos y una pequeña en común y me veo aquí desahogándome un poco. Y todo esto en pleno duelo por la muerte de mi madre este año (que no hace mucho me dijo que él era un maltratador fino). La pena es que en este artículo no se explican pautas para contener a este tipo de personas aunque igual no las hay. A ver qué decido de una vez porque le quiero y se perderían muchas cosas al romper incluida quizá la relación de padre-hija pero me quiero más a mí. Me ha chantajeado emocionalmente diciendo que me dejaba la casa, la custodia y que se iría a un templo u otro país y cambiaría de móvil para que no contactase con él. ¡Alucinante! Con su madre y su hermana tampoco hay buena relación con lo que pienso que además de ser pasivo agresivo , o es pelín machista o misógino, o está haciéndome pagar a mí la mala relación no resuelta en su familia de origen. Gracias por leerlo.

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Nacho-D

23/01/2016 13:33

Con éstas personas sólo hay una solución; dejarles. Te aconsejo: -1-que les hagas o dejes creer que son ellos los que te dejan. -2-que con tiempo planees y organices una vida nueva en un lugar nuevo y con gente nueva y que evites todo contacto directo con él. PAra temas tecnicos como soluionar bienes comunes, hija en comun, etc, dejales sólo un canal de comunciación: el abogado. -3-Ponte una fecha como objetivo para hacer esto y vivelo con la ilusión del que va a hacer el viaje de su vida. Hay vida despues de gente asi. Suerte y todo mi apoyo.

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Alexa

03/02/2016 06:07

Luna: Al leer tu comentario me hiciste recordar al padre de mi hija, sólo que a parte a mi me era infiel no podía ni tener amigas sin después enterarme que él las buscaba y cuando las botaba porque se aburría de ellas me trataba como nunca pero también me duraba poco la felicidad, un buen día me arme de valor y afrontando su último engaño me fui sólo con mi hija de un año, una pañalera y mi perro no tenía trabajo mi hermano que había quedado viudo a los 16 años vivía sólo con mi sobrino de 4 años nos recibió en su casa ahora mi hija tiene 22 años va a la universidad y trabaja. Al verla tan feliz e ilusionada imagino lo que sería de su vida sí nos hubiéramos quedado recibiendo tanto resentimiento por el abandono de su madre, que de alguna manera también descargaría en ella como dices principalmente quiere te y protege a tu hija de todo el daño emocional que este personaje le va a causar. Yo no me volví a casar, pero tengo un trabajo en dónde he tenido muchos logros estudie enfermería y tengo amig@s verdaderos.

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albatrosonce

10/11/2015 17:49

No solo caminas en círculos con gente así.vas dando pasos hacia adelante y hacia atrás.son lastres.y encima dan la vuelta a las discusiones victimizandose y hechandote a ti la culpa de todo.son como el perro del hortelano.aun así hay que tenerles "aunque esas personas a nosotros no";lastima.una vez que las desenmascarase se vuelven mas agresivas y no quieren reconocer su problema.y seguir con ellas es un arduo.doloroso y costoso camino por las largas terapias.yo no puedo permitirme seguir con mi pareja.la quiero muchísimo.pero ya no puedo mas.le deseo todo lo mejor del mundo.a ella y a sus hijas.que se las he criado yo.

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CECILIA S

03/04/2014 19:51

Cada día me convenzo de que mi casi ex-esposo tiene ese tipo de personalidad. Durante nuestro noviazgo no lo noté, aunque reflexioné alguna vez su enorme dependencia a su familia y que no tomaba decisiones de él o de nosotros sin antes hacer todo lo que estaba antes. Como pareja es cariñoso, incluso no puedo decir que sea celoso, pero jamás compartió conmigo alguna actividad que realmente me agradara a mí: como ir al museo, a un concierto, salir a excursiones al campo, ni se diga hacer ejercicio. Me estoy separando porque me horrorizó que no pudiera ser capaz de atender a su hija. Le pedí un tiempo porque yo me sentía muy agotada y físicamente me encontraba muy dejada, y él aprovecharía para ir a atención psicológica. Él es huérfano de madre desde hace 15 años, pero no veo cómo ese aspecto puede bloquearlo para amar a su pequeña. Debería ser al revés. Otra cuestión es que nos mudamos de ciudad, y efectivamente, su negatividad de que no podría encontrar trabajo en nuestra ciudad natal o allá, pero algo menos demandante, fue lo que me terminó por convencer que su actitud era pasiva y a la vez agresiva, porque sólo debe ser lo que el quiere. Efectivamente es una persona que no convive con amigos, ni siquiera se dio que quisiera conocer a mis amigos cuando aún eramos solteros. Creo que eso derivó en que nuestra relación fuera muy física. Aunque lo llegué a querer muchísimo, ya no siento que lo amo. La separación me ha dolido, pero no por ya no estar con él, sino porque me da lástima que por su "terquedad" se pierda los mejores años de la vida de nuestra hija. Yo siempre lo apoyé, pero creo que con una persona así únicamente caminas en círculos.

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