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Cómo recuperar la libido
Cómo recuperar la libido
LA LIBIDO

Cómo recuperar la libido

Las relaciones de pareja se tornan complicadas muchas veces debido a que el apetito sexual se pierde. Por ello es fundamental que la libido siempre se mantenga fuerte y tus relaciones sexuales sean placenteras y completas.

¿Qué es la libido?

La libido es un concepto que se utiliza para hablar del apetito sexual, el deseo sexual que una persona siente en un determinado momento. La libido es el resultado de las emociones y fantasías que nacen en el cerebro y que actúan sobre el cuerpo potenciando el deseo sexual, por tanto, la libido concierne una parte física y otra psíquica. Como vemos, es un concepto muy ligado al sexo y aparece por igual tanto en hombres como en mujeres, aunque con algunas pequeñas diferencias. En hombres la libido suele mantenerse constante pero en mujeres aparecen pequeños picos, los máximos se encuentran en la segunda semana después de la menstruación porque coincide con el momento en el que una mayor cantidad de hormonas femeninas son secretadas.

En ocasiones, puede ocurrir que aunque estemos enamorados de nuestra pareja no tengamos ganas de tener relaciones sexuales. La pregunta que nos hacemos es "¿Por qué nos pasa esto?" Hay muchísimos motivos, desde factores físicos hasta psicológicos.

La pérdida de la libido sexual es un gran problema para la parejaLa pérdida de la libido sexual es un gran problema para la pareja

-Consumo de algún tipo de drogas, incluyendo el exceso de alcohol y tabaco.

-Consumo de algunos medicamentos como antidepresivos o antipsicóticos. La píldora también puede bajar el deseo sexual en mujeres. Si quieres asegurarte de que la medicación que tomas no te está afectando consulta a tu médico.

-Enfermedades endocrinas que afectan a la segregación de hormonas sexuales tanto en hombres como mujeres (progesterona y testosterona). Otras enfermedades crónicas también afectan, como la obesidad, diabetes, anemia, insuficiencia renal, etc.

-Sufrir estrés, ansiedad o depresión. En estas situaciones nuestros niveles de la hormona cortisol, encargada de preparar nuestro cuerpo para una situación de peligro, son muy elevados. Si nuestro cuerpo se prepara para enfrentarse a situaciones estresantes verá como secundario la producción de hormonas sexuales porque entiende que en esos momentos es más útil producir cortisol para que nos ayude a escapar del peligro, por lo que inhibe la producción de estrógenos en la mujer y testosterona en el hombre. Cambiar de piso, perder un trabajo, tener un hijo, etc, son factores que reducen el apetito sexual.

-Tener una actitud negativa ante el sexo. Una educación basada en la represión hará que a la persona le cueste vivir su sexualidad con libertad y tenga problemas para expresarse o experimentar. A su vez aquellos que hayan tenido algún tipo de experiencia sexual traumática les costará volver a despertar su apetito sexual, pasará un tiempo hasta que recuperen su sensualidad. Lo mismo ocurre con personas que han sido educadas en la represión y en una estricta moralidad, tenderán a ver el sexo como algo sucio y sin atractivo por si mismo.

-Baja autoestima. Las personas con una imagen negativa de sí mismas no podrán nunca disfrutar al 100% del sexo. Es importante sentirse a gusto con uno mismo. Influye además el tener expectativas demasiado elevadas del encuentro sexual (que luego decepcionan) e incluso tener miedo de no "dar la talla", por lo que se evita el sexo.

Hay muchos factores que afectan a la libido, el estrés es uno de ellosHay muchos factores que afectan a la libido, el estrés es uno de ellos

-Cansancio o fatiga. Cuando hay cansancio acumulado la libido se reduce drásticamente, por eso muchas parejas acostumbran a tener relaciones solo los fines de semana, cuando pueden desconectar del trabajo diario y están más descansados. Todo tipo de enfermedades que produzcan falta de energía están aquí incluidas.

-Otros trastornos sexuales: si sufrimos de otros problemas sexuales como un coito doloroso, problemas de erección, eyaculación precoz, etc. nuestra libido se verá afectada y lógicamente intentaremos evitar el sexo.

-Periodo de lactancia o menopausia. Las mujeres que hace poco que han dado a luz van a notar un descenso en su apetito sexual. Es debido a los altos niveles de la hormona prolactina, que es la que se encarga de producir la lactancia en la mujer. Por otro lado, en la menopausia los niveles de hormonas decaen estrepitosamente.

Cómo recuperar la libido

La buena noticia es que la pérdida libido no es algo irreversible, podemos recuperarla con un poco de paciencia. Eso sí, antes que nada tienes que aprender a aceptarte como eres. Puede parecer superficial pero muchos problemas sexuales tienen aquí su origen, en complejos como verse demasiado gordo, flaco, con barriga, etc. Hay que librarse también de las falsas expectativas de cómo debería ser el sexo y ser más realistas, intentar variar la rutina, introducir cambios, dejar los resentimientos y conflictos de intereses fuera de la cama, etc.

1- Evita el estrés y habla de ello con tu pareja. Se sincero y explícale que no estás pasando por un buen momento, que te de tiempo y que no te presione. Duerme bien y haz deporte para estimular la circulación sanguínea que producirá mayor apetito sexual en la mujer y erecciones mayores en el hombre.

2-Come saludablemente. Evita los carbohidratos simples ya que un exceso aumenta la insulina en sangre y esta interfiere directamente con la producción de testosterona en hombres. Elige carnes magras cargadas de proteínas y grasas omega 3 y 6. Toma antioxidantes naturales como el té verde, las nueces, el café, el apio, los plátanos, fresas y frutas del bosque como los arándanos. El Ginseng es un buen complemento para tomar aparte, tanto en infusiones como en cápsulas, aumenta la irrigación de la sangre a la zona genital en ambos.

Recupera esa pasión con los preliminaresRecupera esa pasión con los preliminares

3- Ejercítate con ejercicios de resistencia. En ambos sexos, la práctica de ejercicios de musculación de manera regular aumentarán los niveles de testosterona y progesterona. Los efectos se empiezan a notar a los pocos días de empezar. Hay incluso parejas que se ejercitan juntas y eso les sirve como un excitante sexual. Además, el ejercitarte te ayudará a verte más joven y atractivo, desprendiendo una mayor sensualidad y ganando más confianza en ti mismo.

4- Crea un ambiente adecuado. Planea una noche especial con tu pareja. Busca un momento en el que sepas que vais a estar los dos tranquilos y libres de distracciones. Durante la cena toma comidas afrodisiacas como las ostras, almendras, trufas, el chocolate, fresas e incluso el café. Son alimentos que liberan endorfinas endógenas, aumentan el aguante físico, la sensualidad y nos hacen sentir bien. El vino puede ayudar pero en pequeñas cantidades porque es depresógeno y un exceso causaría el efecto contrario.

5- Rompe con la rutina. Podéis pensar en juegos o situaciones que os sean excitantes para ambos. Un cambio de roles, disfraces, tener encuentros sexuales en lugares poco habituales, probar nuevas posturas... Podéis probar a daros masajes el uno al otro con aceites esenciales o daros un baño de espuma romántico. Lo importante es que el sexo no se convierta en algo monótono.

6- Piensa más en el sexo. A lo largo del día imagínate varias veces teniendo relaciones con tu pareja. Piensa en aquellos momentos que más has disfrutado y recréalos. Reproduce en tu mente las fantasías más íntimas que te gustaría realizar y deja volar tu imaginación. La lectura erótica e intercambiar fantasías con tu pareja ayudará.

7- Los preliminares son importantes. Cuanto mayor sea el grado de sensualidad y excitación que tengáis antes de llegar al orgasmo más fuerte va a ser este, por tanto no escatiméis en tiempo y daros placer mutuamente sin las presiones del coito en sí. El sexo es muy amplio y podéis pensar en él solo como penetración.

8- Consulta a un sexólogo. Si a pesar de todo lo dicho no consigues disfrutar del sexo la causa podría ser psicológica. Un terapeuta sexual os ayudará a intimar y a reconstruir una relación de confianza sin tener necesariamente que practicar el coito. Desde esta perspectiva se entiende que debido a las dificultades en la cama uno de los dos miembros (o ambos) han asociado el sexo como algo estresante y que lejos de excitarles les genera presión y malestar. En este sentido se busca desconectar estas imágenes y volver a asociar el sexo con la sensualidad, diversión y placer. Un terapeuta os puede guiar por el camino adecuado para solucionar el problema y recuperar el apetito sexual.

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