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Depresión en otoño: cómo superar el bache
Depresión en otoño: cómo superar el bache
SUPERA LOS PROBLEMAS

Depresión en otoño: cómo superar el bache

El otoño es una estación muy depresiva, por eso aparta la tristeza y la negatividad para que disfrutes de esta época del año y de la llegada del frío.

Supera la depresión en Otoño Supera la depresión en Otoño

Con el mal tiempo la probabilidad de padecer trastornos en nuestro humor aumenta y caer en depresión en una de las épocas de trance más difíciles del año puede convertirse en en un grave obstáculo para nuestra vuelta a la rutina. La depresión en otoño, también identificada como Trastorno Afectivo Estacional (TAE) es un conjunto de irregularidades psicosomáticas que se manifiestan al adentrarnos en el otoño y pueden llegar a perdurar hasta que finalice el invierno. Se calcula que las consultas por síntomas de depresión en esta época aumenta hasta un 30% y afecta mayormente a mujeres de entre 40 a 55 años.

Esta anomalía aparece al comienzo de las estaciones temporales donde frecuenta el mal tiempo por el simple hecho de que el cuerpo, tras haberse acostumbrado a pasar los largos días de verano fuera de casa donde el sol ilumina la mayoría de nuestros acontecimientos, sufre trastornos internos al dejar de recibir el beneficioso contacto que supone la exposición a los rayos ultravioletas. Es como si de repente dejáramos de tomar verduras; sí, se puede vivir sin ellas pero nuestro organismo se había acostumbrado a recibir sus beneficios y ahora está desequilibrado y confuso.

El estar triste o melancólico al terminar el verano no es síntoma suficiente para padecer la depresión de otoño. La melancolía tras terminar nuestro tiempo libre de vacaciones, e incluso agravando el caso, la depresión o síntoma postvacacional, son casos similares pero quedan al margen de la depresión de otoño.

Por qué aparece la depresión en otoño

A diferencia de otros trastornos de humor, el Transtorno Afectivo Estacional no se ocasiona por elementos psicológicos internos que atañen a la persona ni tampoco por problemas sociales de su entorno, sino por el simple hecho de dejar de permanecer bajo el sol la mayor parte de nuestro tiempo. Y es que, aunque se nos antepone que el sol es perjudicial para nuestro organismo, el baño solar moderado aporta positivos elementos a nuestro cuerpo y mente.

Parece que nunca llegará el próximo verano Parece que nunca llegará el próximo verano

Sí, las horas postrada en la hamaca e incluso las tapas de las terrazas y las paellas en familia han contribuido a que, al pasar mucho tiempo expuestos al sol, nuestros niveles de vitamina D se regulen y ayuden a mejorar el funcionamiento de nuestro cuerpo y con ello muchos otros factores más. Lejos de que el bronceado sea nuestro único y transitorio regalo provechoso del verano, cabe destacar los diferentes ámbitos en los que sorprendentemente repercute a favor pasar los días al sol para entender porque se produce la depresión en otoño.

De entre los beneficios a tener en cuenta destacan; la ayuda a nuestro sistema inmunitario, pues el número de glóbulos blancos y linfocitos aumenta, la disminución de la presión sanguínea reduciendo la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares, la mejora de nuestros ciclos de sueño gracias a la regulación de la melatonina y el fortalecimiento de huesos y dientes por la producción de vitamina D que queda encargada también de prevenir diversos tipos de cáncer.

Por si fuera poco, el sol también repercute positivamente en la segregación de serotonina, la mejor ayudante para evitar el cansancio, el estrés y la depresión típicas de la vuelta a la rutina, que por supuesto también favorece a aumentar nuestra sensación de bienestar. Para rematar, nuestro astro favorito sube nuestra temperatura corporal y además de reducir grasas quemando el colesterol, nuestros niveles de testosterona crecen favoreciendo el apetito sexual.

Como vemos, una vez dejamos de recibir todos estos agentes positivos y quedamos envueltos en una rutina poco novedosa, llena de preocupaciones y con poco tiempo libre, nuestro organismo se tambalea y decae lentamente nuestro ánimo. Si le sumamos que las bajas temperaturas incitan a permanecer en casa evitando el contacto con la turbia y fría luz solar, la depresión de otoño parece no tener cura hasta el renacimiento del próximo verano. Pero no hay de que preocuparse, normalmente los síntomas son leves y aparecen y desaparecen espontáneamente, así que presta atención a los indicios del TAE que te aportamos a continuación y en caso de padecer alguno de ellos, con tan solo seguir unos rutinarios y sencillos pasos lograrás salir del bache.

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Síntomas de la depresión

Al dejar de enriquecerse nuestra hormona del bienestar, la tristeza, la ansiedad e irritabilidad son las características principales de nuestro humor. La apatía, la falta de inspiración y, como no, la ausencia de motivación, son otros de los factores psicológicos de cualquier depresión. Además de estos síntomas, nuestro estado físico se ve repercutido degradando nuestro aspecto. Normalmente ponemos en marcha un constante estado vegetativo y los sistemas inmunológico y endocrino también se alteran.

Esto conlleva a aumentar nuestro sueño haciendo más costoso el levantarse de la cama por las mañanas. Las ganas de comer aumentan, en concreto por la tarde-noche tras acabar nuestra jornada laboral, tras permanecer en casa tumbados y tapados, sin ganas de hacer nada, solemos comer por aburrimiento hidratos y grasas, pues las grasas proporcionan seretonina, la hormona de la felicidad, y los hidratos alargan su efecto.

Cabe destacar que además de coger algún kilo de más y dejar de cuidar nuestro aspecto, los componentes de nuestra familia serán las principales víctimas del pésimo estado de ánimo, incumbiendo directamente a todos los miembros, en especial a nuestra pareja pues además del déficit emocional en el que nos encontramos, la libido baja junto a las temperaturas.

Cuida tu alimentación para mejorar tu ánimo Cuida tu alimentación para mejorar tu ánimo

Cómo superar el bache

La primera medida a tomar una vez detectado alguno de los síntomas de la depresión es no alterarse puesto que el trastorno nos puede conllevar a preocuparnos negativa y excesivamente del problema empeorándolo. Hay que tener en cuenta que la depresión es interna y que se puede convertir en un círculo vicioso.

- Cuida tu alimentación: No abuses de los hidratos de carbono, menos aún por la noche: te provocarán una digestión más pesada y solo conseguirás dormir mal y despertarte cansada. Come menos cantidad pero más veces al día ya que nuestras jornadas son más largas. Ingiere alimentos ricos en vitaminas para animarte, fibra para mantener una correcta digestión y proteínas.

- Aprovecha cualquier rayo de sol; Sigue disfrutando de la medicina del verano: sube las persianas y deja que la luz del sol inunde tu hogar. Ve andando al trabajo aunque esté nublado, haz excursiones con tu familia los fines de semana o sal en bici o a pasear a plena luz del día con tu pareja, pasar tiempo a solas con él fortalecerá vuestra relación.

- Interacciona con los tuyos: Intensifica la amistad que descuidaste con esa gran amiga, apúntate a clases de baile con tu pareja, ayuda con los deberes a los niños, visita una vez a la semana a un miembro distinto de tu familia ...El contacto con los demás te ayudará a animarte.

Pasar tiempo con tu familia te hará sonreír Pasar tiempo con tu familia te hará sonreír

- No pares. Ordena la semana para no aburrirte en ningún momento del día. Organiza una escapada en pareja para el fin de semana, apúntate a clases de pilates, sal a correr al aire libre, visita más a menudo el centro de tu ciudad, y por supuesto establece un día a la semana para cuidar solo de ti misma y darte un baño, mimar tu piel, tus uñas, tu pelo...

- ¡Quiérete a ti misma! Por si aún no te había quedado claro, no te olvides de la protagonista de todas estas indicaciones, tú. Imprescindible ir guapa aunque tu destino solo sea ir a comprar pan. Preocúpate por saber que ropa te vas a poner y conjúntala con tu paraguas. ¡Al mal tiempo buena cara!

Si los síntomas persisten visita a tu médico de cabecera, él más que nadie sabrá marcarte unas pautas y te ayudará a olvidarte de una vez por todas de la depresión de otoño.

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2 Comentarios

Chusa

14/08/2015 19:33

Esto se llama depresión postvacacional hombre yá! Las que no tenemos vacaciones no sufrimos ese tipo de "problema".