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Guía para elegir entre separación de bienes o bienes gananciales en un matrimonio
Guía para elegir entre separación de bienes o bienes gananciales en un matrimonio
MATRIMONIO

Guía para elegir entre separación de bienes o bienes gananciales en un matrimonio

A la hora de contraer matrimonio con tu pareja puedes optar por elegir la separación de bienes o los bienes gananciales entre la pareja. A continuación explicamos las diferencias.

Quizás estés a punto de dar uno de los pasos más importantes de tu vida: casarte. Pero el matrimonio no conlleva decir solo "sí quiero" en el momento de la boda. Hay otros aspectos o temas en los que también tendrás que decidir y, uno de ellos, es sobre dinero. Elegir entre separación de bienes o bienes gananciales será uno de ellos. Por eso, desde Bekia te traemos una guía para que te resulte más fácil tomar esta decisión.

Antes de ponerse a pensar qué tipo de régimen económico matrimonial es el que queremos elegir, hay que conocer bien en qué consiste cada uno de ellos, así como sus obligaciones, para tomar la decisión adecuada. De lo contrario, puede que tu matrimonio se complique en cuestiones de patrimonio o, en caso de divorcio, surjan también una serie de problemas en las que tu dinero se vea involucrado.

Escoger entre separación de bienes o bienes gananciales a la hora de casarte no es tan difícil como pareceEscoger entre separación de bienes o bienes gananciales a la hora de casarte no es tan difícil como parece

1. ¿Qué es un régimen de bienes gananciales?

Lo que debes saber es que en este tipo de régimen coexisten varios patrimonios diferentes: las adquisiciones que se hagan por parte de cualquiera de los dos durante el matrimonio y el patrimonio que se vaya ampliando, por los trabajos o actividades de cualquiera de los dos.

En términos generales, cuando la pareja decide contraer matrimonio bajo este régimen, lo que están decidiendo es crear un patrimonio común, mediante las ganancias o beneficios obtenidos por cualquiera de ellos.

2. ¿Qué ocurre si hay divorcio con régimen de gananciales?

En caso de que se disuelva el matrimonio, los bienes y el dinero serán repartidos en partes iguales para cada uno de los miembros , es decir, al 50%. Aunque uno de los dos cónyuges haya aportado más dinero u otro tipo de patrimonio a la vida de pareja, al disolverse el matrimonio por divorcio los bienes se reparten en partes iguales.

Por tanto, debes tener en cuenta este aspecto antes de tomar la decisión, ya que si tu aportación es mayor a la de tu pareja puede que no te interese establecer un régimen de gananciales.

Al divorciarse con bienes gananciales los bienes serán repartidos por igualAl divorciarse con bienes gananciales los bienes serán repartidos por igual

3. La excepción: bienes privativos

En este régimen de gananciales hay una excepción, los llamados bienes privativos. Aquí se incluyen los bienes comprados por cada cónyuge antes de la boda. También se incluyen las donaciones, herencias, indemnizaciones y otros pagos que se haga a uno de los cónyuges.

Es decir, estos bienes no podrán ser reclamados el uno a otro en caso de que se produzca el divorcio.

4. Las deudas también se incluyen

Como ya te hemos dicho, en caso de divorcio, los bienes se reparten en partes iguales para los dos. Pero durante el matrimonio puede que alguno de los dos haya contraído deudas. ¿Qué ocurre entonces?

Los bienes gananciales deberán responder de las deudas contraídas por cualquiera en la mayoría de los casos. Por ejemplo, si hay alguna deuda derivada del ejercicio ordinario de la profesión de alguno, los bienes gananciales se harán cargo de pagarla.

Sin embargo, puedes pactar con tu cónyuge que lo asuma en solitario, en caso de que haya contraído el la deuda, y con sus bienes privativos se hará cargo de saldarla. Si con esos bienes no es suficiente, la mitad de sus bienes gananciales pueden ser destinados también a cubrir esa deuda.

En el caso de un régimen de separación de bienes, de las deudas de cada cónyuge responden siempre sus propios bienes. Por lo que no existiría ningún problema para uno de los cónyuges si el otro contrajera una deuda.

5. Venta de un bien ganancial

Si tu decisión sigue siendo un régimen de gananciales, debes tener también en cuenta lo siguiente. Si durante la vida de después de la boda alguno de los dos cónyuges quiere vender algún bien ganancial, deberá contar con el permiso del otro integrante de la pareja.

Es decir, tanto la administración como la gestión de los bienes gananciales corresponden a ambos integrantes del matrimonio. Por tanto, si se quiere hacer algún acto de disposición por parte de uno, se necesita el consentimiento también de la otra persona.

En caso de divorcio en la separación de bienes cada uno se queda con su dineroEn caso de divorcio en la separación de bienes cada uno se queda con su dinero

6. ¿Qué significa régimen de separación de bienes?

Cuando se elige este régimen, en términos patrimoniales es como si no se hubiera contraído matrimonio. Esto es así porque no hay bienes comunes en el matrimonio, es decir, cada uno de los integrantes mantiene la administración, goce y libre disposición de los bienes que tuviera antes de contraer matrimonio así como de los adquiridos durante este. En caso de divorcio cada uno se queda con su dinero, sus bienes.

7. No se necesitan explicaciones

En el régimen de separación de bienes, el uso y disfrute de los bienes corresponde a cada uno, no hay que dar ninguna explicación en caso de que uno de los integrantes del matrimonio quiera regalar, vender, alquilar alguno de sus bienes. Es decir, no se necesita consentimiento de la otra parte.

8. Sostenimiento común de las cargas del matrimonio

El principal efecto de un régimen de separación de bienes es que, los dos cónyuges deben contribuir al sostenimiento de las cargas del matrimonio, es decir, al cuidado de los hijos si hubiera, al pago de facturas de luz, agua, calefacción... los gastos comunes.

Para ello hay dos opciones: la primera, es pactar como va a contribuir cada uno a esas cargas. Si esto no se produce, cada cónyuge lo hará dependiendo de los recursos económicos de los que disponga. Si uno gana menos que el otro, contribuirá menos a las cargas matrimoniales.

9. También puede haber bienes comunes

Aunque este régimen establezca que es de cada uno aquello que compra, no quiere decir que no pueda haber bienes comunes. Lo importante es saber que, en caso de divorcio, si los dos reclaman su propiedad, deberán demostrar si realmente pertenece a uno solo. En caso contrario, el bien será repartido en partes iguales para cada uno de los cónyuges.

Existe una tercera opción que es el régimen de participaciónExiste una tercera opción que es el régimen de participación

10. Régimen de participación

Si no te convencen los dos regímenes anteriores, debes saber que la actual legislación española recoge un tercero, aunque es el que menos se elige en nuestro país. Con esta opción, cada uno de los cónyuges tiene derecho a participar en las ganancias obtenidas por el otro cónyuge mientras este vigente el régimen.

11. En caso de no elegir antes de la boda: gananciales

Esto significa que en el caso de que los cónyuges no pacten ningún tipo de régimen antes de contraer matrimonio, el régimen de bienes gananciales es el que se aplica de manera automática.

Sin embargo, existe una excepción. Las comunidades autónomas de Cataluña, Valencia y Baleares establecen que en caso de no haber pacto, se establece la separación de bienes.

En cualquiera de los casos, se puede modificar el tipo de régimen durante el matrimonio ante notario.

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