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San Valentín para viudos: cómo superar una fecha difícil
San Valentín para viudos: cómo superar una fecha difícil
ALTERNATIVA

San Valentín para viudos: cómo superar una fecha difícil

San Valentín puede ser una fecha muy dura para quien ha perdido irremediablemente a su pareja, por lo que debes aprende a sobrellevar un día duro.

Evitar lugares atestados de motivos de San Valentín es una opciónEvitar lugares atestados de motivos de San Valentín es una opción

San Valentín está a la vuelta de la esquina y aunque debería ser un día de paz y felicidad, en el que los cupidos y los corazones flotaran en el ambiente no es así para todo el mundo. No cabe duda de que si estás enamorado el 14 de febrero es un día especial, si es que quieres disfrutarlo con tu pareja, o es una jornada como otra cualquiera, que no te despierta ningún tipo de sentimiento.

El problema es cuando no tienes pareja porque no has encontrado a esa persona con la que compartir tu vida o, lo que es mucho peor, la has tenido y ya no está a tu lado. En este último caso puede que os hayáis separado o puede darse la circunstancia de que una muerte haya puesto fin a vuestro amor. En ese caso es probable que San Valentín os embargue la pena y la tristeza y queráis dejaros llevar por la melancolía.

En este artículo de Bekia vamos a prestar atención a esa persona que se ha quedado viudo o viuda, especialmente si ha sido hace poco tiempo, y a cómo puede sobrellevar el día de los enamorados sin dejarse llevar por sentimientos tan negativos com la tristeza o la pena. ¡Adiós melancolía!

Aislarte no es buena elecciónAislarte no es buena elección

La invasión comercial

El problema de un día como el de los enamorados es que, con indiferencia de que lo celebres o no, es imposible escapar a él. En las tiendas hay ofertas especiales para que le compres regalos a la persona querida, en los restaurantes se crean menús especiales para las comidas y cenas del 14 de febrero y parece que las calles se llenan de corazones insistiendo en recordarnos que ese día tienes que hacer algo especial con tu pareja.

En el caso de que no la tengas esto puede provocar un desasosiego tremendo. Tristeza, melancolía, celos o pena son algunas de las sensaciones que una persona viuda puede sentir en los días previos y posteriores al 14 de febrero. Tanto que en algunos casos pueden acabar por generar un pequeña depresión. ¿Cómo evitarlo? Tratando de alejarte lo máximo posible y centrarnos en otro sentimiento: la esperanza de encontrarnos mejor.

Si te apetece recordarle puedes dedicarle un día de recuerdosL=Si te apetece recordarle puedes dedicarle un día de recuerdos

Pensemos con lógica

Una persona que se queda viuda echa de menos a su pareja todos los días, incluso en las pequeñas cosas como ver la televisión por la noche o discutir por quien baja la basura. El día de San Valentín es otra cosa más que nos recuerda que la muerte nos ha separado de la persona amada. No debemos darle más importancia que a cualquier otra ocasión.

¿Es normal que nos afecte? Sí. ¿Incluso cuando no celebrábamos el día de los enamorados? Totalmente. El 14 de febrero se ha convertido en una fiesta comercial en la que la publicidad nos invade durante varias semanas previas con un único objetivo: consumir. La invasión es tal que llega a todo el mundo. El mensaje cala entre sus potenciales clientes -aquellos que tienen pareja o esperanza de conseguirla para ese día- y entre los que no lo son -los que no la tienen.

Si nos lo planteamos desde un punto de vista lógico -algo que no tiene mucho sentido cuando de lo que hablamos es de asuntos del corazón- los anuncios de San Valentín deberían tener el mismo efecto en una persona viuda que los de una hamburguesería en una vegetariana. Ninguno. No somos su público objetivo.

Aléjate de las celebraciones convencionales

Como ya comentamos anteriormente la lógica raramente se puede aplicar en los casos del corazón y es probable que si lo habéis intentado hayáis acabado con un cabreo considerable, que puede sumarse a la pena y tristeza por la muerte de la persona amada. Así que ahora vamos a ser prácticos.

Lo mejor para evitar que la melancolía nos invada en la celebración de un día como el de San Valentín es huir. Lo más lejos posible de los restaurantes, tiendas e incluso páginas web que nos bombardean con esta festividad. Sabemos que es difícil alejarnos de esta invasión comercial, pero ya os confirmamos que sí, que es posible.

No es necesario que te recluyas en casa para aislarte del todo. Puedes plantearte planes alternativos, como irte a una casa rural, a visitar unos días a algún familiar que hace tiempo que no ves o quedar con amigos -siempre y cuando sepas que no van a tocar el tema del día de los enamorados ni a contarte sus planes para el 14 de febrero.

Si no puedes cogerte unos días libres nos centraremos en el día de San Valentín, que como además cae sábado es probable que lo tengas libre. Si tuvieras que trabajar, reconozcámoslo, es una forma de abstraerte de las celebraciones de enamorados, así que ni tan mal.

Controla tus sentimientos y evita los malos recuerdosControla tus sentimientos y evita los malos recuerdos

Plan individual para San Valentín

Si estamos viudos y no tenemos amigos o familiares en la misma situación lo mejor es buscarse un plan individual para pasar este día. Esto nos da, además, mucha más libertad a la hora de decidir qué queremos hacer. Podemos tratar de olvidar el día que se celebra y dedicarnos a actividades que no tengan nada que ver.

Practicar deporte, enfrascarnos en una buena lectura, hacernos un maratón de películas o series de televisión en casa o ponernos al día con algún proyecto de manualidades que teníamos pendiente desde hace tiempo. Todo ello son actividades que nos distraen y evitarán traernos constantemente a la memoria el recuerdo de San Valentín.

Por esto mismo es recomendable evitar sitios en los que sabemos que va a haber parejas celebrando su amor. Es el caso de restaurantes, especialmente los que son un poco más elegantes, teatros y salas de conciertos y cines. Son los planes más socorridos por cualquier pareja de ciudad para celebrar el día de los enamorados.

Verlos cuando estamos viudos y echando en falta a la persona amada puede crearnos una esperanza en que el amor regresará a nuestras vidas, pero también puede tener el efecto contrario del que hablamos anteriormente y sumirnos en la depresión.

Puedes elegir otro día cualquiera o una fecha especialPuedes elegir otro día cualquiera o una fecha especial

Celebrar el antiguo amor

Como comentamos antes, en caso de estar viudos y plantearnos un plan individual para el 14 de febrero podemos hacer lo que nos apetezca. Y esto no tiene que significar renunciar al amor o al romanticismo en este día. Es una fecha igual de buena que cualquier otra para recordar a esa persona amada que la muerte alejó de nosotros.

Podemos celebrar este día haciendo algo que nos conecte con nuestra pareja, incluso aprovechar para rememorar nuestra vida juntos. Poner en orden las antiguas fotos, colocar sus objetos personales y decidir qué hacer con ellos -si los conservaremos, donaremos o regalaremos a otros- pueden ser planes que en un principio no resulten demasiado apetecibles para un 14 de febrero pero que, al final pueden hacernos bien.

Al fin y al cabo cosas como recoger su ropa o poner en orden algunos asuntos que quedaran pendientes antes de su muerte son trámites por los que tenemos que pasar en un momento u otro y para los que no siempre encontramos tiempo. El 14 de febrero es un día tan bueno como cualquier otro para hacerlo.

Además, puede permitirnos varias cosas. Por un lado una especie de liberación, el cerrar una etapa de nuestra vida y mirar con esperanza a las siguientes. Reconocer que esa persona a la que hemos querido ya no está y no volverá, que somos viudos y que tenemos que asimilarlo. Y por último recordarla como se merece. Y qué mejor día para hacerlo que el de San Valentín.

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