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Mi pareja no quiere salir de fiesta y yo sí. ¿Qué hago para no discutir?
Mi pareja no quiere salir de fiesta y yo sí. ¿Qué hago para no discutir?
CONSEJOS

Mi pareja no quiere salir de fiesta y yo sí. ¿Qué hago para no discutir?

Que a ti te guste salir de fiesta y a tu pareja no tanto no quiere decir que vuestra relación esté abocada al fracaso porque no compartáis intereses.

Dicen que los polos opuestos se atraen, y puede que sea cierto. No todas las parejas tienen intereses afines y la realidad es que esto puede generar algún que otro problema, sobre todo cuando no se empatiza con la pareja. Normalmente cuando a un miembro de la pareja le gusta hacer algo y al otro no, pero ninguno pone de su parte para encontrar el equilibrio, es cuando aparecen las discusiones y los malos sentimientos.

Quizá seas de las personas a las que les gusta salir de fiesta toda la noche o cada semana, y quizá tu pareja sea de las personas que prefieren quedarse en casa con un plan tranquilo y sin mucho ajetreo. Es posible que si has discutido mucho con tu pareja por este motivo pienses que tu relación está abocada al fracaso, pero, ¿realmente tenéis fecha de caducidad o se pueden buscar soluciones para que encontréis el equilibrio y vuestra relación siga funcionando?

Habla con tu pareja y coméntale qué te ocurre

La comunicación es principal para que una relación funcione. Si no le explicas cómo te sientes ni tampoco le das la oportunidad a tu pareja para que te pueda explicar cómo se siente respecto a esta situación, la discusión está asegurada.

Antes de discutir es mejor ponerse en el lugar del otro para intentar comprenderloAntes de discutir es mejor ponerse en el lugar del otro para intentar comprenderlo

Cuando tanto tú como tu pareja os sentís incomprendidos por la otra parte, es probable que os pongáis a la defensiva y que, por tanto, aparezcan las discusiones. Es normal tener gustos diferentes y eso no tiene por qué alejaros emocionalmente, todo lo contrario. El respeto y la confianza son la base primordial para poder disfrutar de los propios intereses y también, que la pareja pueda disfrutar de los suyos propios sin que eso deba ser un motivo de discusión.

Buscar el equilibrio entre ambos

En una pareja es muy importante encontrar el equilibrio y para ello deberéis hablar y saber qué necesidades tenéis cada uno respecto a salir de fiesta o quedarse en casa. Si a tu pareja le molesta que tu tiempo libre lo emplees siempre saliendo de fiesta y a ti te molesta (por ejemplo) que no se esfuerce nunca en divertirse a tu lado, podéis buscar el equilibrio donde ambos podáis estar cómodos.

Aunque cada circunstancia es diferente, un ejemplo puede ser que decidas una vez al mes para salir de fiesta con tus amigos/as y que ese día sea sagrado para ti. En ese mismo día, tu pareja tendrá tiempo para poder planear su forma de estar bien si no quiere salir de fiesta. Y si quieres que tu pareja pase tiempo contigo y os podáis divertir juntos, podéis buscar un plan que a ambos os guste. Si a tu pareja no le gusta salir de fiesta, podéis salir a tomar algo a un pub sin necesidad de que se hagan las tantas de la madrugada.

Podéis acordar un día al mes para hacer cosas por separado o para que cada uno salga por su cuentaPodéis acordar un día al mes para hacer cosas por separado o para que cada uno salga por su cuenta

Pensad en vuestros intereses y lo que sois capaces de hacer por vuestra pareja y una vez que tengáis esto sobre la mesa, buscad las opciones más adecuadas. Pero, recordad, es necesario ser flexible y no solo explicar con asertividad las propias necesidades, sino también empatizar con la pareja para saber qué necesita en cada momento.

Tened vuestro propio espacio

¿Realmente necesitas que salga contigo para divertirte en todas las ocasiones? Podéis pensar en estos momentos como oportunidades para disfrutar de vuestro propio espacio. Momentos en los que cada uno se divertirá a su modo y después os podréis contar las experiencias vividas. Tener gustos diferentes no tiene que ser motivo de discusión ni tampoco es algo que indique que vuestra relación tenga fecha de caducidad, ni mucho menos.

Si ambos os queréis y queréis que vuestra relación siga hacia adelante y estéis más unidos que nunca, entonces respetaros mutuamente y llegar a acuerdos donde ambos estéis cómodos con las decisiones tomadas. Con buena comunicación será todo más fácil.

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